La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que ayer tildó de
"sindicalista retrogrado piquetero" a José Luis Rodríguez Zapatero, le ha
llamado por teléfono para disculparse. Según han indicado a EFE fuentes de
Moncloa, ambos han mantenido una conversación cordial y el presidente del
Gobierno ha aceptado sus excusas.
Aguirre, que hoy compartía una rueda de
prensa con el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en la sede del
Gobierno regional, ya había adelantado que se disculparía con el presidente
porque "ya he oído las declaraciones de alguno que dice que, claro, le ha
llamado sindicalista", como si eso fuera un insulto.
La presidenta de la
Comunidad ha afirmado que, para ella, "sindicalista" no es ningún
insulto. "Pero si ha podido ofender lo que he dicho, a mí no me duelen
prendas de pedir disculpas", ha dicho Esperanza Aguirre, que no obstante, lo ha
hecho inmediatamente después de terminar su comparecencia pública.
Aguirre,
que ayer comparecía en rueda de prensa tras la reunión de la dirección del PP de
Madrid, del que también es presidenta, se refirió al presidente del Gobierno
como "sindicalista retrógrado piquetero" por la ruptura este fin de semana del
diálogo social con sindicatos y empresarios.
Este comentario ha provocado los
reproches de, entre otros, el secretario general de los socialistas madrileños,
Tomás Gómez, y de los sindicalistas Javier López, líder de CCOO-Madrid, y José
Ricardo Martínez, el máximo responsable de UGT-Madrid.
Para Gómez, los
calificativos empleados ayer por la presidenta son una "falta de respeto" hacia
José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, que "es una
institución". "Aguirre desconoce lo que es el diálogo o el concierto social",
ha dicho Gómez, quien también le ha criticado que "siempre que hay un conflicto,
ella se pone al lado de la gran patronal".
En ese sentido ha resumido que si
Aguirre utiliza la palabra sindicalista como insulto "es que desconoce quién ha
hecho la democracia en nuestro país" y ha añadido que desde su punto de vista,
"el insulto es defender a la patronal".
"Hay afirmaciones que no se ajustan
al respeto institucional mínimo y si (Aguirre) considera un insulto llamar al
presidente 'sindicalista piquetero' está muy equivocada, porque el presidente se
habrá sentido muy gratificado, porque no hay nada mejor que ser sindicalista en
la vida", en opinión de José Ricardo Martínez.