El fabricante de sanitarios Roca ha presentado al comité de empresa un
Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para despedir a 713 trabajadores, una
cuarta parte de la plantilla, de Gavà (Barcelona), Alcalá de Guadaíra (Sevilla),
Alcalá de Henares (Madrid) y las oficinas centrales de Barcelona.
La empresa,
que cuenta con unos 3.000 trabajadores en toda España, asegura que ha adoptado
esta decisión para hacer frente a la creciente desaceleración que el sector de
la construcción viene arrastrando desde 2007 y que se ha agudizado "de forma
drástica" en 2008 y 2009.
Por centros, los más afectados son los dos de
Barcelona (Gavà y oficinas centrales), donde Roca prevé despedir a 356 personas,
seguidos de la planta de Alcalá de Henares, con 180 trabajadores, y la de Alcalá
de Guadaíra, con 177 más.
La compañía, que ha comunicado el ERE a los
sindicatos, prevé presentarlo entre mañana y el próximo jueves ante el
Ministerio de Trabajo, que es el organismo que lo tramitará, al afectar a
centros de distintas comunidades autónomas. Roca ha presentado este
expediente apenas unos meses después de haber acordado con los sindicatos un ERE
de suspensión de contratos de un año para 1.990 trabajadores de toda
España.
Sin embargo, la compañía asegura que este ERE temporal, aprobado en
febrero, "no ha sido suficiente" para dar respuesta a la caída de la demanda, lo
que hace necesario "un nuevo reajuste estructural ante el horizonte de futuro
que presenta el mercado de la construcción".
Roca, que además de sanitarios
fabrica grifería y pavimentos para cuartos de baño, espera que el ERE de
extinción de contratos le permita adaptar la producción de sus centros a la
caída de la demanda y hacer frente al "desfase" existente entre ventas y
fabricación.
La compañía señala, en este sentido, que la previsión de
construcción de nuevas viviendas durante 2009 es de alrededor de 150.000, lo que
supone casi la mitad de 2008 y una cuarta parte de las de 2007. "Esta
disminución del mercado de viviendas y la crisis de la construcción han
provocado un constante descenso de las ventas", explica la firma, que prevé que
las ventas de los próximos años sean también "muy inferiores" a las de
ejercicios anteriores. "Durante el próximo año se prevé que no van a
terminarse más que unas 200.000 viviendas aproximadamente", añade.
La
compañía está pendiente de fijar con el comité de empresa un calendario de
reuniones con el fin de negociar la aplicación del ERE de extinción.