La empresa Bunge, en Culleredo, sigue en el punto de mira. A los problemas laborales, después del ERE presentado por la aceitera, se han sumado en los últimos meses accidentes en la planta. La plantilla de 30 trabajadores tuvo que ser desalojada este martes después de que se registrara una explosión en uno de los silos.
Según explicaron desde la empresa, el humo que salía de uno de los depósitos se debió a un exceso de fermentación de la soja que contenía. El incidente requirió la intervención de los Bomberos, que refrigeraron el depósito. La empresa no descarta vaciar o demoler el silo afectado, del que se desprendieron algunos cascotes.