El fabricante de acero inoxidable Acerinox registró hasta junio pasado unas
pérdidas de 255 millones de euros frente a las ganancias de 154,59 millones de
euros que obtuvo en el mismo periodo de 2008, informó la compañía a la
Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esta cifra, que obedece a la
crisis económica internacional, es según la compañía "la peor de la historia del
acero inoxidable".
La incertidumbre ante la duración y profundidad de la
situación unida a un "fuerte" proceso de reducción de existencias de acero
inoxidable han provocado una corrección de la demanda "sin precedentes" agravada
además por la reducción de inventarios y del consumo de productos que incorporan
este material. La facturación de Acerinox en el primer semestre de 2009
descendió el 59,1 por ciento, hasta los 1.291,94 millones de euros.
Como
consecuencia de la reactivación del mercado del acero, que esperaba la compañía
para mayo, Acerinox ha decidido concluir el proceso de reducción de inventarios
a nivel mundial. Hasta junio, el resultado bruto de explotación de la empresa
siderúrgica (Ebitda) también registró pérdidas, que fueron de 282,16 millones de
euros, frente a las ganancias de 324,95 millones de euros que obtuvo en el
primer semestre de 2008.
La producción de la compañía durante el primer
semestre del año alcanzó las 775.000 toneladas, lo que supone una reducción del
37 por ciento con respecto al mismo periodo del año precedente.
La deuda
financiera neta del Grupo Acerinox se redujo a 863 millones de euros hasta
junio, lo que supone un endeudamiento sobre los fondos propios del 49,2 por
ciento y representaba, a 30 de junio, el 45 por ciento de las líneas de
financiación en vigor.
Para hacer frente a la actual coyuntura económica, la
compañía ha adoptado medidas para reducir los costes fijos de la empresa y hasta
el momento ha ahorrado 11 millones de euros mensuales.
Desde el 1 de marzo,
la compañía está aplicando un expediente de regulación temporal de empleo (ERE)
en las fábricas del Campo de Gibraltar y Ponferrada que afecta a 1.945
empleados.
Con respecto a las previsiones futuras, Acerinox considera que lo
peor ya ha pasado, por lo que "difícilmente" se regresará a una situación como
la de los últimos meses. La compañía afirma que afronta el segundo semestre
del año con "optimismo" y a la espera de que la demanda de acero inoxidable se
reactive a partir del cuarto trimestre.