La potente furgoneta-bomba que ha estallado la pasada madrugada junto a la Casa
Cuartel de la Guardia Civil de Burgos, fue aparcada por los terroristas pasadas
las dos de la tarde de ayer martes, casi catorce horas antes de la explosión,
han confirmado a Efe fuentes de la investigación.
El visionado de las cintas
de las cámaras de seguridad instaladas en el perímetro del acuartelamiento ha
permitido captar el momento en que los miembros de ETA dejaban estacionado el
vehículo, minutos después de las dos de la tarde. Según las mismas fuentes,
por el momento no ha podido determinarse el número de terroristas que
participaron en el atentado o cómo huyeron del lugar.
Los etarras dejaron la
furgoneta -una Mercedes Vito- estacionada en un zona de aparcamiento en
superficie situada a casi veinte metros de la fachada del edificio de la Casa
Cuartel en el que dormían 120 personas, entre ellos más de cuarenta niños.
La
furgoneta no llamó la atención de los agentes, ya que portaba matrículas
'dobladas' correspondientes a otro vehículo de las mismas características
matriculado precisamente en Burgos.
En rueda de prensa tras visitar el lugar
del atentado, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, no ha
descartado que el vehículo utilizado sea una de las furgonetas robadas en los
últimos días en Francia por la banda terrorista.