División en el comité de empresa de Caramelo ante la solicitud por parte de al menos un tercio de la plantilla de repetir la votación en la que se rechazó el pasado jueves la última propuesta de la compañía textil. En rueda de prensa, CIG y CC.OO. expusieron sus posiciones enfrentadas. Mientras que el sindicato nacionalista, con mayoría en el comité, asegura que se trata de una "maniobra" promovida por la empresa que pretende "acadar o sí a sangue e lume", el representante de Comisiones, José Manuel Lago, defendió la celebración de ese nuevo referéndum interno y abogó por aceptar la oferta por ser "infinitamente mellor que a aplicación da Lei concursal".
Las discrepancias entre las dos centrales sindicales quedaron patentes en el evento ante los medios. Pablo Carril, portavoz de CIG, insistió en la validez de la votación realizada en la asamblea de trabajadores del pasado jueves, en la que votaron 214 empleados, menos de la mitad de la plantilla. "Desenvolveuse con normalidade, foi convocada en tempo e forma, aberta a toda participación, pudo asistir quen lle deu a gana e a votación foi a mano alzada coma sempre porque ningún solicitou que fose secreta", subrayó.
Dejó claro que es la votación con la que se queda el comité, único órgano unitario de representación de los trabajadores, y denunció que la iniciativa de convocar una nueva asamblea para discutir la misma oferta que ya fue rechazada es "un golpe de estado e un atentado contra a democracia".
Así, remarcó que la única manera para que siga adelante es "revocar o comité", ya que insistió en que la mayoría de la CIG no permitirá que salga adelante lo que asegura es una "artimaña" de la textil. Y la única decisión legalmente válida es la que defienda el comité.
CONCURSO DE ACREEDORES
CC.OO. optó porque se celebre la nueva asamblea el próximo lunes "índa que non teña valor legal", para que el comité de empresa compruebe lo que ocurre en una votación con una participación mayor y voto secreto en urna. "Para CC.OO. tería validez ética e formal como tivo a anterior", afirmó Lago, en oposición a lo expuesto por la CIG.
Y es que sostienen que en los conflictos laborales suceden cambios con el paso del tiempo que hacen reflexionar a los afectados y reiteran que la solución alternativa a la propuesta, la aplicación de la Ley concursal, tendrá "consecuencias nefastas" para Caramelo.
La última propuesta contempla una indemnización de 39 días por año trabajado con un máximo de 37 mensualidades y un tope de 60.000 euros por empleado, pero el punto más conflictivo es el de la readmisión de los 25 trabajadores despedidos acusados de causar destrozos durante las movilizaciones.
La empresa accedió a readmitirlos, pero se reserva el derecho a veto en la lista de bajas voluntarias que presenten los trabajadores y de rellenarla con despidos forzosos elegidos por ellos hasta llegar a los 237 que contempla su plan de viabilidad. Para la CIG, esto indica que los 25 trabajadores readmitidos estarán incluidos sin remedio en la lista de despidos forzosos y aseguran que la empresa no desmintió esta acusación cuando les plantearon su preocupación.
Para CC.OO., el compromiso de readmisión de los despedidos es suficiente para apoyar el sí a la propuesta, postura que defenderá si finalmente se realiza la nueva asamblea el próximo lunes. El comité tendrá que responder a la solicitud de convocatoria del nuevo referéndum en 48 horas, pero desde la CIG aseguraron que todavía no han recibido la documentación.
IMPLICACIÓN DE LA XUNTA
En lo que sí coincidieron hoy todos los miembros del comité y sindicatos es en pedir la implicación de la Xunta de Galicia, que tras la ruptura de las negociaciones con el rechazo en la asamblea de la propuesta de la última reunión se ha mantenido al margen del conflicto. "Non pode eludir a sús responsabilidade tras a mediación", señaló Carril.
Por eso, anunciaron que cursarán una petición de reunión con el presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo, para exigir su intervención y advirtieron que, de no ser atendida, realizarán movilizaciones y tomarán "as medidas oportunas".
Recordaron que la Xunta tiene el 7,5 del capital accionarial de Caramelo y debe "tomar cartas no asunto".