La tasa española de inflación armonizada -medida igual en todos los países de la
zona euro- alcanzó en julio otro mínimo histórico y se situó en el -1,4 por
ciento, 4 décimas por debajo de la de junio. Se trata del quinto registro
negativo consecutivo interanual de la historia de este indicador que comenzó a
elaborarse en 1997.
Así lo refleja el indicador adelantado del Índice de
Precios de Consumo Armonizado (IPCA) difundido por el Instituto Nacional de
Estadística (INE) que, de coincidir con la inflación general (IPC), también
supondrá la quinta caída de precios, pero en este caso desde hace 47 años, desde
1962, primer año del que se tienen datos homologables.
Hasta que se conozcan
los datos definitivos, el 13 de agosto, es de prever que la caída de la tasa de
la inflación se deba, principalmente, a la diferencia del precio del petróleo,
ya que hace un año el barril del Brent costaba 134,56 euros frente a los 65,36
euros de julio de este año.
No obstante, a pesar de la caída registrada en
tasa interanual por los precios en julio, la última caída de precios en tasa
mensual se produjo el pasado enero, tanto en el caso del IPCA como del
IPC.
Desde entonces se han mantenido o se han encarecido, lo que aleja la
posibilidad de que en España se produzca deflación -caída persistente y
generalizada de precios-, según los cálculos tanto de los expertos
macroeconómicos como del Ejecutivo.
Tras aumentos históricos de los precios
de los carburantes que llevaron la tasa del IPC al 5,3% en julio de 2008, en
agosto de ese mismo año los precios, medidos en tasa interanual, comenzaron a
moderarse hasta llegar a alcanzar registros negativos por primera vez en marzo
pasado.
La tasa interanual de la inflación avanzada hoy por el INE es 6,7
puntos inferior a la registrada en el mismo mes del año anterior, cuando los
precios crecieron el 5,3 por ciento.
El dato avanzado por el INE
corresponde al indicador adelantado del IPCA, que mide los precios de forma
armonizada con el resto de países de la zona del euro, y hasta el próximo 13 de
agosto (fecha en la que también se publicará el IPC general), el INE no dará a
conocer el dato definitivo que, normalmente, no suele variar en más de una o dos
décimas.
El INE elabora este indicador para incorporarlo al cálculo del
índice adelantado del IPCA en toda la zona del euro y que difunde Eurostat, con
el objetivo de ofrecer datos equiparables a los que se elaboran en Estados
Unidos.
El indicador adelantado se calcula utilizando la misma metodología
que la que se emplea para el cálculo del IPC, con la salvedad de que para el
primero se hace una estimación de los datos de los que aún no se dispone en el
momento de la publicación.