El Grupo Banco Pastor obtuvo un beneficio neto atribuido de 82 millones de euros
en el primer semestre de 2009, el 34 por ciento menos que hasta junio de 2008,
debido a que optó por dedicar 75 millones a provisiones voluntarias.
Según
comunicó la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), si
no hubiera sido por esta dotación voluntaria, el beneficio recurrente hubiera
crecido el 8 por ciento en este periodo y se hubiera situado en 134,3 millones
de euros.
La morosidad creció entre enero y junio hasta el 4,64%, casi el
triple que el 1,63% que registraba un año antes, con un índice de cobertura del
110,3%, inferior al 165,8% de junio de 2008.
A cierre de junio, el Pastor
había concedido a sus clientes un total de 19.833,6 millones de euros en
créditos, una cartera inferior en el 7,8% a la de un año antes, debido, entre
otras cosas, a la caída del 85 que sufrió el crédito a otros sectores
residentes, que incluye el crédito comercial (-60,2%), o el avalado con garantía
real, que se mantuvo en 11.593 millones de euros.
Asimismo, la entidad
gallega atesoraba 13.915 millones en recursos de clientes en balance, cifra casi
idéntica a la correspondiente a junio del año pasado, en tanto que veía caer el
20,4% los fondos que gestionaba fuera del balance, como los de inversión o de
pensiones, que sumaban en total 1.835,5 millones.
Según explica la entidad
que preside José María Arias, todos los ratios de solvencia mejoraban hasta
alcanzar "el nivel más alto de la banca española doméstica cotizada", con el
core capital -capital mas reservas frente a activos ponderados por riesgo- en el
7,41%, el ratio BIS -recursos propios computables-, en el 11,93% y el TIER 1
-recursos propios básicos- en el 10%.
Asimismo, la entidad ha situado sus provisiones genéricas en el máximo
establecido por la actual normativa contable, el 125%, para mantener intacto su
"colchón" de cara al futuro, con lo que ha situado su protección contra
insolvencias por encima de la que tenía antes de la crisis, con un fondo de
cobertura de dudosos de 738 millones de euros, más de cuatro veces el beneficio
de 2008.
En cuanto a la liquidez, el banco disfruta de una "holgada"
situación, con una primera línea que supera los 2.000 millones de euros, que le
permite no tener que acudir a los mercados en los próximos 18 meses, y además,
no tiene vencimientos de deuda institucional hasta 2010, pero ya los ha
cubierto.
Por lo que respecta a los principales márgenes de la cuenta de
resultados, el de intereses cayó el 1,6%, hasta quedar en 273,15 millones, en
tanto que el bruto subió el 24,4% y se situó en 671,74 millones después de
anotarse, entre otros conceptos, 288,5 millones de euros en operaciones
financieras.
Tras descontar los 163,4 millones que la entidad destinó en este
periodo a cubrir los gastos de administración, que fueron inferiores en un 1,2%
a los de un año antes gracias al cierre de 32 sucursales y a "una estricta
política de costes", llegamos al margen de explotación, que mejoró el 36,8% y
alcanzó los 491 millones.
Esta combinación entre ingresos y gastos se tradujo
en un ratio de eficiencia que mejoró hasta el 23,76% desde el 29,8% de junio de
2008, marcando un mínimo histórico para la entidad.