Para hacer frente a la gripe AH1N1, el Ministerio de Sanidad, junto a diversas
sociedades científicas, ha recomendado la atención sanitaria telefónica, a
la vez que, junto a patronal y sindicatos, ha presentado la guía de actuación
para empresas que incluye la figura de un coordinador.
Las sociedades
científicas se han reunido con el presidente del Gobierno, José
Luis Rodríguez Zapatero, para hablar del nuevo virus y han sugerido que, para
hacer frente a su previsible repunte en otoño, las comunidades autónomas
deberían crear servicios telefónicos. El posible infectado explica por
teléfono los síntomas al personal sanitario, que hace un diagnóstico de la
enfermedad y lo deriva a otro tipo de atención si así lo requiere.
De esta
forma se evitan contagios, ya que al no tener que acudir a un centro de salud no
infecta a otras personas, ha explicado el presidente de la Sociedad Española de
Medicina Familiar, Luis Aguilera. Además, se evitan contagios a personas que
acuden a centros sanitarios, muchas de las cuales son "especialmente
vulnerables" al virus de la gripe por las patologías previas que presentan, ha
señalado el presidente de la Sociedad Española de Salud Pública, Andreu
Segura.
En este sentido, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha
señalado que algunas comunidades autónomas ya han puesto en marcha dispositivos
de este tipo que se "podrían reforzar" en caso de recrudecimiento de la
pandemia.
Por la tarde, Jiménez, junto a representantes sindicales y de la
CEOE, ha presentado la Guía para la elaboración del Plan de Actuación de las
empresas o centros de trabajo frente a emergencias (pandemia de gripe), en la
que se destaca que se deberá designar a un coordinador y a un equipo con
responsabilidades y funciones bien definidas para responder en caso de una
pandemia.
La ministra ha dicho que este documento es una "herramienta de
ayuda" o guía marco, pues cada empresa, dependiendo de su número de trabajadores
y de su singularidad, deberá acoplarla a sus necesidades.
Ha explicado que es
importante asegurar "el menor impacto posible en la economía de la empresa y en
la salud de sus trabajadores".
Para ello, las empresas también deberán
determinar las formas de transferir los conocimientos importantes de las mismas
a empleados claves, especificando qué áreas y quiénes son los empleados
esenciales.
Se tendrán que valorar los productos y los servicios
fundamentales que necesitará la empresa durante una pandemia para no interrumpir
el funcionamiento de la misma o centro de trabajo. Además, se determinará el
posible impacto en las finanzas de la empresa, y se identificarán los documentos
esenciales de la empresa y su acceso a ellos en caso de necesidad.
Asimismo,
se deberán establecer pautas de higiene para prevenir la propagación de la gripe
en el trabajo, recomendando lavarse las manos a menudo y cubrirse al
toser.
El director del Departamento de Relaciones Laborales de la CEOE, José
de la Cavada, ha dicho que el Ministerio de Trabajo también debería de prever
una situación de pandemia que podrían ocasionar problemas productivos y de
personal a los que, "si fuera necesario", debería "hacer frente el propio
sistema de la Seguridad Social".
La directora del Instituto Nacional de
Seguridad e Higiene del Trabajo, Concepción Pascual, ha dicho que el Ministerio
"tiene regulado cómo actuar" en todos los posibles casos relacionados con las
coberturas sanitarias y de Seguridad Social.
El portavoz de la Federación de
Servicios y Administraciones Públicas de CCOO, Pedro J. Linares, ha destacado
que la nueva guía no sólo se fija en los temas económicos, sino que "se plantea
los problemas derivados de la salud de los propios trabajadores".
Por su
parte, la secretaria de Políticas Sectoriales de UGT-Madrid, Carmen López, ha
comentado que Trinidad Jiménez le ha expresado su compromiso de elaborar la Ley
de Salud Pública.