Italia ha aprobado el uso de la píldora abortiva RU-486 que, tras superar todos
los trámites burocráticos necesarios para su comercialización, será distribuida
en los hospitales de ese país y podrá utilizarse para interrumpir el embarazo
hasta las 7 semanas de gestación.
Su aprobación como método de interrupción
del embarazo recibió anoche el sí definitivo por parte de la Agencia italiana de
Fármacos (Aifa), que ha evaluado la introducción de este sistema durante casi
dos años, aunque ya ha recibido las primeras críticas por parte del
Vaticano.
Monseñor Giuglio Sgreccia, presidente emérito de la Academia para
la Vida, condenó el uso de la RU-486 al calificarla de "veneno letal y no un
fármaco", así como "un pecado y un delito" y señaló que su uso o su prescripción
comporta la "excomunión" de la Iglesia. La píldora abortiva permite
interrumpir embarazos sin intervención quirúrgica.
El primer país que aprobó
su uso fue Francia, en 1989, seguido de Australia, China y la India. En España
su utilización es legal desde febrero de 2000.