Al menos once supuestos insurgentes y un agente policial han muerto en el
transcurso de un combate registrado tras la explosión de un artefacto en la
provincia occidental afgana de Herat, informó hoy la Policía afgana.
El
suceso tuvo lugar este jueves en el distrito de Rabat Sangi, fronterizo con
Irán, después de que los insurgentes hicieran estallar un artefacto al paso de
un vehículo de una compañía privada de seguridad, dijo a la agencia afgana AIP
el jefe de la Policía provincial, Asmatulá Alizai.
Tras la detonación tuvo
lugar un tiroteo durante el que murieron once talibanes y un agente, mientras
que otros cinco insurgentes y un policía resultaron heridos, según Alizai. El
jefe de la Policía dijo también que tres empleados de la compañía de seguridad,
la estadounidense USPI, resultaron heridos por la explosión del
artefacto.
Pero según el portavoz talibán Mohammed Yousuf Ahmadi, lo que en
realidad sucedió fue que los insurgentes volaron y atacaron dos vehículos de la
Policía, y que durante el combate murieron trece policías y dos
talibanes.
Afganistán se encuentra ya en plena campaña para las elecciones
presidenciales, cuya primera fase tendrá lugar el próximo 20 de agosto, y las
autoridades están intentando llegar a acuerdos con los talibanes para garantizar
que los comicios son pacíficos. Cada año mueren en el país varios miles de
personas víctimas de la violencia.