La nueva Asamblea Nacional (Parlamento) de Ecuador se instaló con 121
asambleístas presentes, de los 124 elegidos, de los cuales 59 pertenecen al
movimiento oficialista Alianza País (AP), liderado por el jefe de Estado, Rafael
Correa.
La Asamblea, que reemplaza al Parlamento, es una de las instituciones
que nace por mandato de la nueva Constitución, aprobada por los ecuatorianos el
año pasado y sus integrantes -15 de representación nacional, 103 provinciales y
6 por el exterior-, durarán en el cargo cuatro años.
La nueva función
legislativa comienza con un fuerte cabildeo político en busca de una mayoría
absoluta (63 votos) con miras a su conformación, pues en la sesión inaugural se
debe designar a las autoridades de la Asamblea y desde la próxima semana se
establecerán diversas comisiones legislativas.
La instalación de la Asamblea
estuvo a cargo de Fernando Cordero, quien fuera presidente de la Comisión de
Legislación y Fiscalización, y el asambleísta más votado en los comicios pasados
con más de dos millones de votos.
La cita comenzó con el encargo a una
comisión de cinco asambleístas para que verifiquen la identidad de los
integrantes de la Asamblea, que debían entregar al ingresar una copia de su
documento de identidad, de la declaración juramentada de bienes, y de la
credencial entregada por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Además de la
instalación de la Asamblea, este viernes toman posesión en sus cargos los 221
alcaldes del país, 1.581 concejales, 23 prefectos provinciales y 3.985 miembros
de las juntas parroquiales.
Durante el juramento del cargo de Gustavo Baroja,
como prefecto de la provincia de Pichincha, el presidente de Ecuador destacó la
importancia de luchar por los intereses de todo el pueblo y no de la elite de
ningún sector.
Nuevamente alertó de lo que considera intentos de la derecha
de desestabilizar a los gobiernos progresistas, por lo que convocó a "unir las
manos límpidas y los corazones generosos, vibrantes y socialistas".