Al menos 10 personas, entre ellas dos mujeres y un niño, murieron y otras 29
resultaron heridas, tras un atentado registrado en la ciudad occidental afgana
de Herat, donde hay desplegadas tropas españolas, informaron distintas fuentes
oficiales.
El atentado ocurrió en una rotonda cercana al centro de la ciudad
y tenía como objetivo el convoy del jefe de la Policía del distrito de Injil,
Khwaja Esa, que resultó herido, dijo a Efe el portavoz policial de Herat, Noor
Ahmad Nikzad.
Se trata del cuarto intento de atentado contra Esa, aseguró a
la agencia afgana AIP el jefe de la Policía provincial, Asmatullah Alizai, quien
informó de que dos de los muertos eran guardaespaldas suyos.
Según Nikzad, el
explosivo fue accionado por un dispositivo de control remoto y causó la muerte
de dos policías y diez civiles, aunque más tarde la oficina presidencial emitió
un comunicado en el que redujo a diez las víctimas mortales, la misma cifra que
confirmó Interior.
El ataque se produjo poco antes de 8.00 horas (03.30 GMT),
en un momento de intenso trasiego de los afganos que se dirigen al trabajo, de
ahí que la mayoría de las víctimas fueran civiles.
Nikzad acusó del atentado
a los "enemigos del país", el eufemismo que emplean las autoridades afganas para
referirse a los insurgentes talibanes, y estos asumieron más tarde la autoría a
través de su portavoz, Qari Muhammad Yousaf Ahmadi.
Ahmadi, que mantuvo que
Esa había perecido junto a otros diez policías, añadió a AIP que el explosivo
destruyó dos vehículos policiales.
En un comunicado posterior, el Ministerio
del Interior aseguró que el explosivo era una mina y que esta explosionó en un
cruce cercano a una estación de policía.
De acuerdo con esta fuente, entre
los muertos hay dos mujeres y un niño, así como dos policías, mientras que otros
dos agentes se encuentran entre los heridos.
No obstante, el jefe del
hospital central de Herat, Said Naemi Alami, dijo a AIP que han atendido a seis
policías, dos de los cuales se encontraban en estado crítico, mientras que Esa
estaba "estable" tras sufrir heridas de metralla.
Según la nota de la oficina
presidencial, el presidente afgano, Hamid Karzai, condenó el ataque y anunció la
apertura de una investigación por parte de las fuerzas de seguridad.
Los
talibanes están presentes sobre todo en el sur y el este de Afganistán, las
áreas donde predomina la etnia pashtún, aunque cuentan con capacidad para
perpetrar ataques suicidas o con bombas por casi todo el país.
En las últimas
semanas, Afganistán ha registrado un incremento de los combates entre los
talibanes y las tropas internacionales desplegadas en el país, a raíz de dos
masivas operaciones militares en el sur para garantizar la celebración de las
elecciones.
Los afganos están convocados a las urnas el próximo día 20 de
agosto para elegir presidente, pero los talibanes han instado a los ciudadanos a
que boicoteen la cita electoral.