Los cuarteles de la Guardia Civil de Baleares han extremado sus medidas de
seguridad, restringiendo el acceso a sus inmediaciones y prohibiendo aparcar en
sus alrededores, tras el asesinato de dos agentes del instituto armado en un
atentado en Palmanova el pasado jueves.
Las iniciativas de prevención
prohíben ahora aparcar en toda la manzana de la Comandancia de la Guardia Civil
en Palma, así como en la acera de enfrente del inmueble ubicado en la calle
Manuel Azaña, tal y como ha confirmado a EFE personal de esta
dependencia.
Oficiales de Menorca y Formentera también han asegurado que el
acceso "se ha restringido" en los alrededores de las infraestructuras en dichas
islas y "se han extremado las medidas de seguridad en general".
Asimismo,
existen cuarteles en la localidad mallorquina de Manacor y en la isla de
Menorca.
La Delegación del Gobierno en Baleares ha explicado a EFE que
continúan abiertas las líneas de investigación en torno al atentado terrorista
de la pasada semana en Palmanova, y prosiguen los controles exhaustivos en
puertos y aeropuerto.