Los tres partidos con representación en el Parlamento gallego han coincidido, aunque con matices y recelos en sus distintas posturas, en que las cajas de
ahorro radicadas en la Comunidad deben mantener su galleguidad. Así lo han
expresado portavoces del PP, el PSdeG y el BNG, un día después de que Caixa
Galicia hubiese desmentido las informaciones sobre la existencia de contactos
con Caja Madrid para una posible fusión entre ambas entidades y la Caja de
Ahorros del Mediterráneo (CAM).
El de las cajas se trata de un asunto "de
país", señaló el responsable de economía del grupo parlamentario popular,
Pedro Puy, que defendió la intención del Gobierno gallego, que preside el
popular Alberto Núñez Feijóo, de estudiar un recurso de contra el fondo de
reestructuración bancaria, así como el mantenimiento de la "galleguidad" de las
cajas de ahorro.
Puy destacó la importancia de las cajas en la economía
gallega, especialmente tras la instauración del estado de las autonomías, de
manera que en la actualidad representan más del 52 por ciento de los créditos y
el 57 por ciento de los depósitos de los gallegos.
El parlamentario apuntó
que, en opinión de su grupo, el fondo de ordenación bancaria, que prevé la
posibilidad de apoyar procesos de fusiones financieras, no respeta en su
regulación las competencias autonómicas que preservan la dimensión social de las
cajas y se trata de reforzar el compromiso de las cajas con el desarrollo de
Galicia, de su rigor y profesionalidad.
En todo caso, no quiso pronunciarse
sobre el mantenimiento de dos cajas en Galicia o la fusión en una sola, ya que
se trata de un tema sobre el que no se puede hablar "de oídas", puesto que el
actual Ejecutivo accedió al poder sin que el anterior le hubiese ofrecido la
"mínima información" sobre las cajas.
Mientras, el PSdeG ha reclamado del
Parlamento que se pronuncie para que la Xunta no autorice fusiones territoriales
de cajas de ahorros que no estén lideradas por las entidades gallegas. Quiere que se "blinde" a las cajas gallegas con un acuerdo político de las tres fuerzas. Esta
iniciativa de los socialistas parte de la preocupación de su secretario general,
Manuel Vázquez, que ve preocupante la posible existencia de una "agenda oculta
de determinadas estructuras políticas y económicas en España y Galicia" para
cambios en las estructuras financieras.
A este respecto, consideró que el PP
nacional ha diseñado un eje "Camps-Rajoy-Feijóo" para fortalecer una estructura
que defienda los intereses de los populares y de Caja Madrid, la de "mayor
capacidad económica", seguida de la caja mediterránea y luego la gallega,
apuntó.
El secretario general del PSdeG no quiso pronunciarse sobre si es
partidario de una o dos cajas de ahorros en Galicia, ante lo que señaló que
tanto Caixanova como Caixa Galicia deben "definir itinerarios" hacia donde deben
caminar.
Sí se pronunció abiertamente el BNG, que abogó por crear "una única
y gran caja gallega" para "evitar el peligro" de que Galicia se quede sin ese
tipo de instituciones financieras propias, afirmó su portavoz en el Congreso de
los Diputados, Francisco Jorquera.
El representante nacionalista señaló que
es fundamental avanzar en el proceso de integración en una única caja gallega de
forma "ordenada y dialogada con los agentes sociales y con los
sindicatos".
Consideró que es el momento de "mojarse" y de que todas las
fuerzas políticas y agentes sociales definan claramente su posición en un
proceso en el que "están en juego intereses vitales de Galicia".
Jorquera,
finalmente, reprochó también al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo,
que haga "que no se entera" y que "ahora pida calma ante el debate social que se
esta suscitando" y, ante esto, "tarde, mal y arrastro", por lo que el Gobierno
autonómico "está estudiando" la posibilidad de presentar un recurso a este
decreto, dijo.