El ex líder serbobosnio Radovan Karadzic asegura que fue objeto de una detención
ilegal en la que se violaron sus derechos fundamentales, y solicita al Tribunal
Penal para la Antigua Yugoslavia (TPIY) ser compensado por ello, mediante una
reducción de pena o económicamente en caso de resultar absuelto.
Según
Karadzic, que permanece detenido en La Haya a la espera de ser juzgado por
crímenes de guerra y contra la humanidad, cuando fue arrestado en Belgrado en
julio de 2008 se vulneró su derecho a la libertad, a ser informado de sus cargos
y a ser llevado inmediatamente ante una instancia judicial.
En un documento
difundido por la corte, el ex mandatario serbobosnio denuncia que fue
detenido el 18 de julio -tres días antes del anuncio oficial del arresto por las
autoridades serbias- y que le mantuvieron incomunicado tres días, sin informarle
de los motivos del arresto y sin conocer la identidad de sus
captores.
Karadzic insiste en que en todo el proceso no se respetaron los
procedimientos que establece la legislación serbia ni los estándares
internacionales sobre derechos humanos y califica su detención de
"secuestro".
Por todo ello, el presunto criminal de guerra reclama al
Tribunal con sede en La Haya "una compensación adecuada", sea una reducción de
pena o una contrapartida económica en caso de salir libre.
Más de un año
después de su detención y traslado a las dependencias del TPIY, esta corte no ha
fijado aún la fecha de inicio del juicio a Karadzic, ante las demoras en la fase
preparatoria.
Igual que hizo el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic,
ya fallecido, Karadzic está haciendo todo lo posible por retrasar el proceso y,
así, además de insistir en defenderse a sí mismo, ha interpuesto ante la corte
numerosas mociones y reclamaciones.
Karadzic se enfrenta a once cargos de
crímenes de guerra, y lesa humanidad -entre ellos dos de genocidio-
presuntamente cometidos en el contexto de la guerra de Bosnia (1992-95).
La
fiscalía le considera responsable directo de la matanza de Srebrenica, localidad
en la que en julio de 1995 murieron unos 8.000 musulmanes varones como resultado
de una ofensiva serbobosnia.