La Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, evitó criticar a la clase
política keniana durante su estancia en Nairobi y centró su visita en la
importancia estratégica de Kenia para estabilizar Somalia y luchar contra la
piratería.
En el marco de la celebración del VIII foro del Acta de
Oportunidades y Crecimiento Africano (AGOA, siglas en inglés) -iniciativa
emprendida durante la presidencia de su marido, Bill Clinton, en el año 2000-,
Hillary dio el pistoletazo de salida a su visita de once días por siete países
subsaharianos.
El viaje de Clinton se inició con un tono crítico después de
que horas después de su llegada a Nairobi la embajada de Estados Unidos
publicara un comunicado condenando la negativa del Parlamento de Kenia a crear
un tribunal especial para juzgar a los culpables de la violencia postelectoral
de 2007.
En contra de los pronósticos que preveían una lluvia de reproches de
Clinton por esta polémica decisión del Congreso keniano, la Secretaria de Estado
de Obama se limitó a remarcar que "la constitución de un tribunal local es la
opción que consideramos más ventajosa".
"Sabemos que (la creación de un
tribunal) no es fácil, ya que implicaría procesar a políticos actuales y podría
provocar nuevos brotes de violencia por parte de sus seguidores", declaró
Clinton ante los medios. "Sin embargo, sus actos tampoco pueden quedar impunes",
sentenció.
Según una comisión de investigación independiente, diez de los
actuales cargos políticos de Kenia instigaron los enfrentamientos electorales
que causaron la muerte de más de 1.500 personas y el desplazamiento de otras
400.000 después de que los comicios fueran tachados de fraudulentos por parte de
la oposición.
"Kofi Annan (mediador en el conflicto postelectoral) ya entregó
el sobre con los diez sospechosos a la Corte Penal Internacional (CPI) de La
Haya. Si no se crea el tribunal, siempre queda esa opción, aunque otras
experiencias demuestran que se trata de un proceso arduo y extenso y que es
mejor resolverlo de forma interna", añadió Clinton.
A pesar de no haber
ningún indicio real de que el Gobierno de coalición keniano, que se constituyó
para acabar con la violencia, vaya a tomar alguna medida temprana, Clinton
afirmó "ser optimista" y "confiar en la puesta en marcha de reformas
constitucionales". "Además, quiero transmitir el compromiso personal que
Obama -cuyo padre era de origen keniano- tiene con este país no sólo por sus
raíces, sino también por la confianza en su potencial".
Clinton pronunciaba
estas palabras durante una rueda de prensa conjunta con el ministro de Asuntos
Exteriores de Kenia, Moses Wetangula, quien afirmó que el tema que más atención
había ocupado durante su reunión previa había sido Somalia, país que comparte
una frontera de 682 kilómetros con Kenia y que lleva casi veinte años en guerra
civil.
La Secretaria de Estado americana se entrevistará mañana con el
presidente de Somalia, Sheikh Sharif Sheikh Ahmed, antes de ofrecer una rueda de
prensa.
En este sentido, Clinton aseguró que Kenia recibirá el apoyo
necesario de EE.UU para luchar contra las fuerzas insurgentes islamistas de Al
Shabab -grupo al que vinculan con Al Qaeda y que controla gran parte del centro
y sur de Somalia- y más refuerzo para acabar con la piratería que afecta las
aguas del golfo de Adén y el océano Índico.
La ex primera dama pronunció un
emotivo discurso -rematado con un mensaje virtual de Obama a los asistentes- en
el que insistió en "el enorme potencial de África y la necesidad de mejorar sus
democracias e impulsar el papel de la mujer en la sociedad". "Queremos ser
vuestros compañeros, no vuestros superiores (...) Para el desarrollo político no
sólo hace falta tener elecciones, también transparencia. Como dijo Obama en
Ghana, el futuro de África depende de los africanos".
A colación, Odinga
agradecía "la lección de nuestra invitada" y reconocía que "el problema es que
en muchos países de África las elecciones no se ganan, se amañan".