El ex consejero delegado de AIG, Maurice "Hank" Greenberg, pagará 15 de millones
de dólares en compensaciones y multas tras llegar a un acuerdo con la Comisión
del Mercado de Valores de EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés) para resolver
una demanda sobre irregularidades contables, informó la entidad
reguladora.
Además, el ex vicepresidente y director ejecutivo financiero de
la aseguradora, Howard Smith, implicado en la misma demanda, pagará 1,5 millones
por los mismos conceptos, explicó la SEC en un comunicado de prensa.
Las
autoridades reguladoras acusaron a ambos ex ejecutivos de American International
Group (AIG) de estar implicados en numerosas operaciones contables irregulares
que inflaron los resultados financieros de la empresa entre 2000 y 2005, al
tiempo que les consideran responsables de violar las leyes antifraude y otras
normas.
En la demanda que presentó en un juzgado federal en Nueva York,
la SEC alega que Greenberg y Smith fueron responsables de declaraciones que
permitieron a la compañía crear la falsa impresión de que lograba o excedía
metas clave de ganancias y de crecimiento.
Según la entidad reguladora,
Greenberg describió públicamente a AIG como la empresa líder en el sector de
seguros y servicios financieros, con una historia de lograr de forma consistente
un crecimiento de dos dígitos. "Sin embargo, AIG afrontaba numerosos
problemas financieros bajo el liderazgo de Greenberg que fueron ocultados
mediante asientos contables indebidos", señaló la SEC en su comunicado.
"Los
líderes empresariales no pueden esquivar la verdad y las consecuencias de los
resultados de sus compañías utilizando trucos contables indebidos y suscribiendo
informes financieros distorsionados", manifestó Robert Khuzami, director de la
división de la SEC encargada de vigilar el cumplimiento de las normas en esos
asuntos.
"Greenberg y Smith supervisaron diversas transacciones indebidas que
presentaban una imagen financiera falsa y permitía a AIG mostrar éxito en el
logro de sus objetivos de resultados", agregó.
La SEC acusó en 2006 a la
aseguradora estadounidense de fraude en transacciones de valores y asientos
contables indebidos y la firma llegó a un acuerdo para resolver aquella demanda
mediante el pago de 700 millones de dólares en compensaciones y 100 millones en
multas, entre otras medidas.