La tasa de desempleo en Estados Unidos cayó una décima en julio, al 9,4 por
ciento, una cifra inesperada por la mayoría de analistas que habían pronosticado
un repunte de entre una y tres décimas frente al 9,5 por ciento de junio.
Los
datos divulgados por el Departamento de Trabajo respaldan la teoría de un
número creciente de economistas y responsables políticos que señalan que la
recesión está tocando a su fin.
La actual recesión económica en EEUU, que
comenzó en diciembre del 2007, es la más larga desde la II Guerra Mundial y ha
destruido alrededor de 6,5 millones de puestos de trabajo en el país.
Según
los datos publicados hoy, las empresas redujeron los despidos en julio, hasta
los 247.000, la cifra más baja en lo que va de año. El consenso de analistas
había pronosticado que el número de despidos alcanzaría los 320.000.
EEUU
perdió una media de 436.000 puestos de trabajo mensuales durante el segundo
trimestre, una mejoría frente a los alrededor de 700.000 del primer
trimestre. Pese a la ligera mejoría de julio, el desempleo sigue en los
niveles más altos de los últimos 26 años en Estados Unidos.
Además, un
sistema de medición alternativo que incluye a los despedidos que han dejado de
buscar empleo y a los que trabajan solo a media jornada sitúa el desempleo en el
16,3 por ciento en julio frente al 16,5 por ciento de junio.