El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, ha considerado hoy "absurdo" y "fuera de lugar" que tras los últimos atentados de ETA, especialmente el que costó la vida a dos guardias civiles en Mallorca, los partidos democráticos entren en la "dialéctica de si hay que dialogar" o no con la banda terrorista.
Elorza, en una entrevista en Radio Euskadi recogida por Efe, ha considerado que "entrar en una polémica y discusión" de ese tipo no es conveniente "para nada en este momento". A su juicio, "no tiene ningún sentido", "no corresponde" y "no aporta nada" discutir sobre ese asunto.
Preguntado por la decisión de la Consejería de Interior de prohibir la manifestación de la izquierda abertzale el pasado sábado en San Sebastián, coincidiendo con el inicio de las fiestas de la capital donostiarra, el alcalde socialista ha contestado que, si la marcha "está incidiendo en la fiesta, claro que es correcto que no se celebre porque lo fundamental es la fiesta".
Elorza ha considerado, en alusión a la manifestación, que "hay cantidad de oportunidades para hacer convocatorias", por lo que "alterar la fiesta e intentar, de alguna manera, manipularla", no es "nada correcto y nada propio de los tiempos que corren".
Según ha reprochado, "esa manifestación, como otros años, se convoca a la misma hora y el mismo sitio" en el que se inician las fiestas, a "una distancia de cincuenta, cien metros", de donde miles de personas, "familias enteras, con niños", esperan "con ganas el inicio de la Aste Nagusia donostiarra".
Respecto a la actuación de Interior de retirar fotografías de presos de ETA y carteles vinculados con el entorno de la organización terrorista, el mandatario donostiarra ha asegurado que en la Semana Grande de San Sebastián el Ayuntamiento viene retirando desde "hace mucho tiempo" los carteles y pancartas atentatorias contra la dignidad de las víctimas, que ensalcen a ETA y contrarias a los principios democráticos.
El alcalde de San Sebastián ha vuelto a reclamar a ETA que deje de matar y abandone las armas, y ha advertido de que su actividad "no les conduce absolutamente a nada" por mucho daño que haga.