La selección española obtuvo una victoria gris e imprescindible ante Gran
Bretaña, por 84-76, en la segunda jornada del grupo C del campeonato de Europa,
sufriendo en los minutos finales.
Cuatro minutos de juego y 12-0 en el
marcador, con los primeros puntos a cargo de Alex Mumbrú con un triple y con Pau
Gasol anotando sus primeros tiros libres. Nada que ver con el día anterior. La
selección se dejó de florituras e hizo lo que tenía que hacer, ganar.
Alejó
fantasmas en el tiro, aunque sus porcentajes tampoco fueran para tirar cohetes y
Juan Carlos Navarro siguiera especialmente negado de cara al aro, e intentó
rearmarse en lo moral haciendo las cosas bien en defensa, tanto individual como
en zona.
Gran Bretaña no es una selección de primer nivel. Eso está claro.
Pero nadie regala nada y los británicos salieron dispuestos a vender cara su
derrota, defendiendo fuerte y haciendo lo que saben hacer en ataque.
El
equipo español salió más concentrado, como enfadado consigo mismo por la derrota
inicial. Tuvo fallos en el tiro y en defensa, pero no se desquició. Siguió
haciendo lo que tenía que hacer, ponerse el mono de trabajo y pasar página con
dos puntos más en su casillero.
La ventaja se mantuvo uniforme a lo largo de
los primeros veinte minutos y al descanso se llegó con 44-35. Nueve puntos que
sin invitar a un optimismo exagerado, al menos daban confort a los dos o tres
centenares de aficionados españoles que animaban en las gradas.
En la
continuación, España siguió alternando la defensa individual y la de zona, con
buenos momentos y errores garrafales, mientras que en ataque intentaba recuperar
sensaciones. Fue un partido monótono, aburrido, insulso, en el que no
consiguió romper el marcador definitivamente. Se hizo lo que se tenía que hacer,
sin más.
Conformándose con ganar. Lo mejor fue la reaparición de Rudy Fernández
sin mayor novedad y lo peor la ausencia de Jorge Garbajosa, también por
lesión. Al término del tercer cuarto el marcador era de 66-56, y a los tres
minutos y medio de juego del último periodo un 66-68 tras un parcial de 0-12 que
sembró de dudas al equipo español.
Pau Gasol salió al rescate y hasta Navarro
se reencontró con el triple. Pero el susto ya no se lo quita nadie al equipo
español. Al final, victoria gris, pero victoria por 84-76.