La cumbre bilateral entre España e Italia en Cerdeña ha destapado al Berlusconi más polémico. Los titulares de su encuentro con Zapatero en la isla de la Maddalena se sucedieron durante la cumbre. Del Gobierno "rosa" español, a sus confesiones sobre la prostitución o sus ataques a la prensa, el primer ministro italiano no defraudó. De él mismo aseguró que es el "mejor primer ministro" que ha tenido Italia en sus "150 años" de historia tras ser preguntado por los escándalos sexuales relacionados con su vida privada que han sido divulgados por la prensa en los últimos meses. '"Il Cavaliere" aseguró que la demostración de sus palabras está en "la confianza y admiración" que el 68,4% de los italianos siente por él, dato que repitió en varias ocasiones a lo largo de la rueda de prensa. Berlusconi quiso aclarar también que él nunca ha pagado dinero a una prostituta. "Yo no he dado ni un
euro a cambio de una prestación sexual", aseguró.
El primer ministro italiano aprovechó la ocasión para justificar sus comentarios sobre el gabinete "demasiado rosa", designado por el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, tras las pasadas elecciones generales. Berlusconi se dirigió a la ministra española de Defensa, Carme Chacón, que se encuentra en la isla de la Maddalena, y aseguró que su comentario fue hecho con "ironía". "Lo dije, como hago normalmente, con ironía", apuntó el mandatario, que señaló que su comentario encerraba también admiración.
Y atribuyó la mala interpretación que se dio a sus palabras a la prensa que, "como siempre", cambia el significado de las cosas. "Soy un gran amante de la otra mitad del cielo", manifestó Berlusconi posteriormente en alusión al sexo femenino, durante la rueda conjunta con Zapatero al final de la cumbre. "¿Imaginaos si yo podría hacer un comentario negativo sobre la otra mitad del cielo sentada en una silla ministerial?", agregó en respuesta a la pregunta de una periodista sobre qué había dicho a la ministra Chacón. Berlusconi aseguró que las mujeres son mejores "en la escuela, la universidad (...) son más puntuales" y consiguen resolver los problemas más rápido que los hombres.
El primer ministro quiso aclarar que con sus palabras de hace casi dos años quiso decir que "Zapatero ya no debería rendir cuentas sólo a su esposa, sino que tendría que hacerlo con seis mujeres", en referencia a sus ministras. "Las mujeres son el regalo más bonito que Dios ha dado a los hombres", concluyó, y ante el silencio de los asistentes señaló: "esperaba un aplauso con esta afirmación", un aplauso que le fue concedido.
PRENSA
Berlusconi también se explayó con la prensa. La dividió en "buenos y malos". Entre los primeros situó a televisiones y fotógrafos, y en los segundos encuadró a la prensa escrita. Ante los numerosos periodistas y fotógrafos que acompañaban a los mandatarios, Berlusconi se dirigió a Zapatero y le dijo: "Ve, ellos son la parte buena de la información porque son televisiones y por tanto no cambian las palabras. Y los fotógrafos no cambian las imágenes".
Y añadió: "Después los periodistas, los malos, los veremos por la tarde", en alusión a la rueda conjunta que ambos ofrecerán al fin de la cumbre y a la que también tendrá acceso la prensa escrita, una frase que una vez traducida por el intérprete al presidente del Gobierno español le provocó la risa.
El primer ministro italiano evidenció sus desavenencias con el diario español "El País" y cuestionó la credibilidad de un rotativo, que, según dijo, ha perdido lectores y publicidad. "La caída de la credibilidad va ligada a una caída de lectores, de copias y de publicidad, creo que 'El País' sabe algo de eso", manifestó Berlusconi como respuesta a la pregunta del periodista del rotativo sobre si había pensado en dimitir y sobre los testimonios que apuntan a que mantuvo relaciones con una prostituta.
Berlusconi ya anunció el pasado mes de junio su intención de interponer una denuncia contra el rotativo español por haber publicado las fotos de sus fiestas de su residencia de Cerdeña, Villa Certosa, y que habían sido confiscadas por la Fiscalía de Roma.