La consulta sobre la independencia de Cataluña celebrada el domingo en Arenys de Munt
(Barcelona) ha avivado las críticas del PP al Gobierno del PSOE por "mirar hacia
otro lado" y ha provocado un roce entre PSC y ERC, socios en la
Generalitat.
Después de que ayer el 96,33% de los vecinos en Arenys de Munt
que participaron en la consulta votaran 'sí' a la independencia, hoy se han
sucedido las reacciones tanto del PSOE para deslegitimar el referéndum como del
PP para acusar al Gobierno de no actuar.
La vicepresidenta primera del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha subrayado que la consulta de
Arenys de Munt está "fuera de la Constitución y de la ley" y no tiene
consecuencias legales.
Otros ministros como José Blanco (Fomento), Carme
Chacón (Defensa) y Francisco Caamaño, (Justicia) han expresado opiniones
parecidas.
Blanco ha asegurado que la consulta es "un despropósito" y ha
afirmado que lo más "relevante" y "chocante" ha sido el apoyo de CiU a su
celebración, mientras que Chacón se ha mostrado "preocupada" por el hecho de que
la imagen que estos días se está dando de la realidad catalana sea la de los
"extremos" y Caamaño ha calificado la votación de Arenys de Munt de
"manifestación" y no referéndum.
También la secretaria de Organización del
PSOE, Leire Pajín, ha afirmado hoy que la consulta sobre la independencia de
Cataluña de Arenys de Munt "no tiene ningún valor jurídico".
Pese al
posicionamiento de los socialistas, el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha
recriminado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "calle
y mire hacia otro lado".
Durante su intervención ante la Junta Directiva
Nacional del PP, Rajoy ha opinado que es "muy preocupante y sorprendente" que
algunos partidos que tienen cargos en las instituciones "jueguen a estas cosas",
que "sólo sirven para generar problemas y distraer la atención de lo
importante".
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, ha dicho: "esos referéndum del 96%, donde se apedrea a los que están en
contra, me levantan el estómago y me recuerdan a los países totalitarios".
CATALUÑA
En
Cataluña, el referéndum de ayer también ha removido las aguas, hasta el punto de
provocar un roce entre PSC y ERC. Si ayer era el convergente Àngel Colom
quien acusaba al PSC de alejarse de la "centralidad" catalana al "ausentarse de
la consulta popular en Arenys de Munt" y "hacer el ridículo" al igual que la
Falange y el PP, hoy Chacón ha criticado a CiU por expresar su apoyo a una
reivindicación independentista y ha deplorado que Cataluña haya ofrecido una
imagen protagonizada por los "extremos".
Las palabras de Chacón no han
gustado al presidente de ERC, Joan Puigcercós, que ha dicho que los socialistas
se encuentran incómodos sin un independentismo catalán que se defienda con
violencia, ya que tanto para el PSOE como para el PP es "más fácil hacer un
discurso contra el independentismo si hay el argumento de la
violencia".
Puigcercós ha calificado de "trampa" las declaraciones de Chacón
y ha recordado: "desde hace muchos años hemos oído la canción de que en ausencia
de violencia todo es posible", pero ahora el Gobierno se muestra "nervioso"
porque el independentismo catalán no utiliza la violencia sino la democracia
para defender sus anhelos.
Más tarde, el portavoz del PSC, Miquel Iceta, ha
salido al paso de las "desafortunadas" palabras de Puigcercós, al que ha
contestado que los socialistas "no quieren la violencia ni ahora ni nunca" y ha
recordado las pintadas amenazadoras aparecidas en el local del PSC en Arenys de
Munt con las mismas "consignas" que dio Àngel Colom.
El secretario general de
Unió, Josep Maria Pelegrí, ha recalcado que CiU "nunca ha sido" independentista,
por lo que "no impulsará" consultas de este tipo y ha avisado a CDC de que sería
"un grave error" querer competir con ERC por ver "quién es más nacionalista".