Al menos cuatro miembros del grupo radical islámico Al Shabab murieron en un
ataque de helicópteros extranjeros en el sur de Somalia, de ellos el comorense Salah Ali "Nabhani", acusado por EEUU de ser uno de los
responsables de los atentados de 1998 contra sus embajadas en Kenia y
Tanzania.
El ataque, según dijeron a Efe testigos presenciales, tuvo lugar
esta mañana, cuando seis helicópteros, cuya nacionalidad no se ha precisado,
dispararon misiles contra un vehículo de la milicia de Al Shabab, a la que EEUU
vincula con Al Qaeda, en el que resultaron muertos sus cuatro ocupantes.
En
el ataque resultó destruido el vehículo, un Totota Land Cruiser Prado, y los
tripulantes de los helicópteros tomaron tierra para recoger los cuerpos de sus
cuatro ocupantes, al parecer todos ellos cabecillas de Al Shabab, según fuentes
del propio grupo.
Aunque la identidad de las fuerzas atacantes no se ha
confirmado, residentes en la región de Barawe, donde se produjeron los hechos,
dijeron a medios locales de Mogadiscio que los helicópteros despegaron de un
barco de guerra francés situado frente a la costa.
Sin embargo, Francia negó
haber participado en la operación militar contra los radicales islámicos y
subrayó que sus tropas no intervienen en el territorio de ese país, sino que se
limitan a tomar parte en la misión europea contra la piratería en el mar.
"No
hay ninguna acción francesa en Somalia", afirmó en París el portavoz del Estado
Mayor del Ejército francés, Christophe Prazuck.
Previamente, un responsable
del grupo Hezb al Islam, aliado de Al Shabab, señaló a Efe que podían ser
"estadounidenses o franceses".
Una fuente de Al Shabab, que pidió que no se
la identificara, confirmó a Efe la muerte del comorense Salah Ali Salah, más
conocido como Nabhani, uno de los tres supuestos miembros de Al Qaeda buscados
por Estados Unidos como supuestos responsable de los atentados contra sus
embajadas en Nairobi y Dar es Salam, en 1998.
"Los enemigos de Dios han
atacado a nuestros hermanos en el distrito de Barawe y han matado a cuatro
mártires, incluido a nuestro hermano el muyahidin (combatiente sagrado) Salah
Ali Salah 'Nabhani', al que aquí llamábamos 'Abu Yusuf'", dijo la fuente. "Al
Shabab y los muyahidin que están en Somalia nos vengaremos pronto de los
atacantes", agregó.
El comorense Salah Ali Salah, junto con su compatriota
Fazul Abdullah Mohamed y el sudanés Abu Taha Al Sudani son los tres hombres
buscados por EEU por los atentados de 1998 en Kenia y Tanzania, en los que
murieron unas 240 personas.
También habían sido responsabilizados del fallido
ataque con misiles contra un avión de pasajeros israelí que despegaba del
aeropuerto de Mombasa, y el atentado al hotel Paradise, también propiedad
israelí en esa ciudad keniana, en noviembre de 2002.
Nabhani estaba
considerado uno de los principales líderes de Al Qaeda en África oriental y
también de Al Shabab, organización islámica de corte "wahabí", que pretende
imponer un estado teocrático radical musulmán en Somalia.
Testigos de los
hechos confirmaron a Efe desde Erile y Robow, aldeas situadas en la región de
Barawe, a unos 200 kilómetros al sur de Mogadiscio, donde se produjeron los
hechos, que los otros fallecidos "también eran extranjeros", que podían ser los
"guardaespaldas" de Nabhani, pero no pudieron precisar su identidad.
"Había
seis helicópteros y cuatro de ellos dispararon desde distintos ángulos contra un
Toyota Prado Land Cruiser de Al Shabab, que quedó destruido", dijo a Efe Ahmed
Omar, un residente de la localidad de Erile. "Los cuatro helicópteros
aterrizaron para recoger los cuerpos. Dejaron el coche, pero se llevaron los
cuerpos de los miembros de Al Shabab", agregó Omar.
En Mayo de 2008, fuerzas
estadounidenses mataron al fundador y líder de Al Shabab, Adan Hashi Ayrow, en
un ataque aéreo en Dhusamareb, un distrito del sur de somalia, al disparar tres
misiles "Tomahawk" contra la casa donde se encontraba.
Al Shabab es
actualmente el principal grupo radical islámico de Somalia, controla amplias
zonas del centro y el sur del país e intenta derrocar al Gobierno del presidente
Sharif Sheikh Ahmed, apoyado por la comunidad internacional.
Varios cientos
de extranjeros, a los que se considera ligados a Al Qaeda, apoyan a Al Shabab en
su lucha contra el Gobierno de Mogadiscio.
Somalia carece de un Gobierno
efectivo desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Siad Barre y pasaron a
controlar el país señores de la guerra y clanes locales, además de algunas
milicias islámicas. Un ataque aéreo mata a un supuesto responsable de los atentados de 1998 en Kenia
y Tanzania