La compañía farmacéutica Eli Lilly anunció un amplio plan de reorganización
que incluye un recorte de más del diez por ciento de su plantilla en un plazo de
dos años, con el objetivo de rebajar sus costes.
La farmacéutica, con sede en
Indianápolis (EE.UU.), anunció en un comunicado de prensa que se propone reducir
su estructura de costes en mil millones de dólares a finales de 2011 y dejar su
plantilla en unos 35.000 empleados, frente a los 39.140 trabajadores con que
contaba a finales de junio pasado, según datos de la compañía.
El presidente
y consejero de Eli Lilly, John Lechleiter, manifestó que la industria
farmacéutica afronta en todo el mundo "desafíos sin precedentes", incluidos una
innovación lenta, unos costes crecientes y el vencimiento de patentes, que
también afectan a su empresa. "Aunque nuestros resultados financieros en los
últimos años han sido sólidos, pronto entraremos en el periodo más difícil en la
historia de nuestra compañía", agregó el ejecutivo de esta empresa que afronta
el vencimiento de algunas patentes de productos clave a partir de finales de
2011.
El ejecutivo manifestó que el nuevo modelo operativo simplificará la
organización de la compañía y acelerará la toma de decisiones, entre otras
ventajas.
Eli Lilly reorganizará sus actividades en cinco divisiones:
oncología, diabetes, mercados establecidos, mercados emergentes y productos para
la salud animal, al tiempo que se propone iniciar la transición hacia el nuevo
modelo a comienzos del próximo año.
La empresa anunció además los
nombramientos de los encargados de dirigir esas unidades operativas y también un
centro que se crea con el objetivo de acelerar el desarrollo de nuevas medicinas
y su llegada a los pacientes. Entre los nuevos nombramientos se incluye el de
Enrique Conterno, nacido en Lima (Perú), que preside desde enero de este año
Lilly USA y estará al frente de la unidad de diabetes.
La compañía confirmó
también sus previsiones de ganancias por acción para el presente ejercicio, que
se sitúan entre 4,14 y 4,24 dólares.