El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prorrogó durante un año las
medidas del embargo comercial contra Cuba que se contienen en la Ley contra el
Comercio con el Enemigo, informó la Casa Blanca. "Por la presente
determino que la continuación durante un año de estas medidas referentes a Cuba
conviene a los intereses nacionales de Estados Unidos", indicó Obama en un
memorándum con fecha del 11 de septiembre a los secretarios de Estado, Hillary
Clinton, y del Tesoro, Timothy Geithner. La firma de la medida tiene carácter
rutinario y se ha venido prorrogando de modo anual.
En este caso, sin
embargo, adquiere carácter simbólico debido a que representa la primera
renovación durante el mandato de Obama, que en sus primeros meses en el poder
eliminó las restricciones de viaje y envío de remesas de los estadounidenses a
sus familiares en la isla.
Con esta firma, Obama señaló que continúa la
política de embargo a la isla que habían mantenido sus predecesores.
La
aplicación contra Cuba de las medidas previstas en la Ley contra el Comercio con
el Enemigo hubiera expirado hoy de no haberse prorrogado.
Esta ley, que
prohíbe que las empresas estadounidenses puedan comerciar con países hostiles,
data originalmente de 1917, cuando se aprobó en anticipación de la entrada de
EE.UU. en la Primera Guerra Mundial, pero fue la que se empleó para comenzar el
embargo contra el régimen castrista en 1963. Desde entonces, el embargo se ha
reforzado y ampliado mediante otras leyes, como la Helms Burton de 1996.
Cuba
es el único país del mundo sujeto a las sanciones de la Ley de EE.UU. contra el
Comercio con el Enemigo, después de que en 2008 la Administración del presidente
George W. Bush optara por no renovar la aplicación de la medida a Corea del
Norte en respuesta al acuerdo de Pyongyang a divulgar detalles de su programa
nuclear.
La decisión de Obama de renovar las sanciones se produce, pese a
llamamientos de organizaciones pro derechos humanos como Amnistía Internacional,
que a principios de este mes instó al presidente estadounidense a repudiar esa
medida y dar así "el primer paso para desmantelar el embargo de EE.UU. contra
Cuba".