España será el único de los grandes países de la Unión Europea donde el Producto
Interior Bruto (PIB) volverá a caer el año próximo, en concreto un -0,6%,
mientras en la zona euro en su conjunto se recuperará un 0,6%, según la agencia
de calificación de riesgos Standard and Poor's (S&P).
"En países como España, con un nivel de endeudamiento privado muy alto, la
recuperación será más lenta y se retrasará más", explicó Jean-Michel Six,
responsable de un informe de S&P sobre las perspectivas económicas en
Europa.
Además, el aumento "brutal" del paro en España seguirá pesando sobre el
consumo, indicó a Efe Six, antes de afirmar que la tasa de desempleo continuará
subiendo en 2010 para elevarse al 21% de la población activa.
La agencia de calificación estima que el próximo ejercicio se registrará un
alza del PIB en el Reino Unido (0,9%) Alemania (0,8%), Francia (0,8%) e incluso
en Italia (0,6%), mientras caerá en España y todavía más en Irlanda (-1,5%).
En 2009, el retroceso será generalizado para todos estos países con bajas del
8,1% en Irlanda, del 5% en Alemania e Italia, del 4% en el Reino Unido, del 3,6%
en España y del 2,5% en Francia.
En la eurozona el descenso será del 4,2%, una cifra peor que la anunciada
ayer por la Comisión Europea, que auguraba un repliegue del 5,1% en Alemania,
del 5% en Italia, del 4,3% en el Reino Unido, del 3,7% en España o del 2,1% en
Francia.
Los autores del informe de S&P consideran que los datos del PIB en el
segundo trimestre de este año muestran "señales alentadoras" y en particular "la
sorpresa más notable" es la evolución positiva en Alemania y Francia, con alzas
trimestrales del 0,3%, mientras la otra cara de la moneda fue la baja del 1% en
España.
"Hay ahora un creciente consenso de que las economías europeas experimentarán
una sólida recuperación en la segunda mitad del año" escriben en el documento,
para puntualizar más adelante que "diversos factores persistentemente negativos"
pueden transformarla en una recuperación poco vigorosa.
S&P constata que el deterioro del mercado de trabajo ha sido mucho más
rápido en Estados Unidos que en Europa, y estima que eso ha permitido a las
empresas estadounidenses ajustarse también antes al bajón de la actividad.
Una de las consecuencias es que el paro seguirá creciendo en 2010 en el Viejo
Continente y eso afectará al consumo. Otro elemento menos positivo para los países de Europa occidental es que los
países de la zona central y oriental del continente -con los que tienen un alto
nivel de intercambios- tendrán una evolución menos favorable que otras economías
emergentes en Asia y Latinoamérica.