La comisaria europea de Sanidad, Androulla Vassiliou, puso en duda que las
primeras partidas de vacunas contra la gripe A puedan ser suficientes para
inmunizar a los grupos de población prioritarios en toda la Unión Europea
(UE).
"La producción de las vacunas será muy lenta al principio (...) y
seríamos muy afortunados si la producción fuera suficiente para cubrir a los
grupos de población de riesgo", dijo Vassiliou, al presentar una estrategia para
reforzar la coordinación de los sistemas sanitarios de la UE ante la
pandemia.
La comisaria puntualizó que "aún es prematuro hablar de ello", ya
que el nuevo fármaco todavía debe ser aprobado por la Agencia Europea del
Medicamento (EMEA), como fase previa a su producción y distribución a gran
escala.
La "más importante" de las medidas que la UE puede tratar de
coordinar es garantizar que "todos los países puedan vacunar a los grupos de
riesgo" y, para ello, se han establecido unos criterios comunes, afirmó
Vassiliou en una rueda de prensa retransmitida desde la sede del Parlamento
Europeo en Estrasburgo (noreste de Francia).
No obstante, de los veintisiete
Estados miembros, sólo diez han manifestado su intención de participar en la
unificación de políticas sanitarias ante la gripe A.
Además, algunos países
han reservado vacunas para toda su población -como Francia o Reino Unido- y
otros han identificado grupos prioritarios adicionales a los tres marcados por
la UE (embarazadas, personas con enfermedades crónicas y personal
sanitario).
La Comisión espera conseguir que se acuerde "un terreno común" ante las
"dificultades" que podrían surgir de las grandes diferencias entre los
porcentajes de población vacunada "en países que están uno al lado del otro",
destacó la comisaria europea.
"La gente podría comenzar a hacer preguntas a
las autoridades nacionales sobre porqué unos vacunan porcentajes mayores que
otros", advirtió Vassiliou.
Asimismo, la comisaria recordó que por ahora las
vacunas se están probando "principalmente" en adultos sanos, por lo que "habrá
que esperar" para que los análisis se lleven a cabo también en niños, otro grupo
de población que podría ser identificado como prioritario más adelante, de
reunirse las suficientes evidencias científicas.
En cuanto a las embarazadas
-colectivo que según la recomendación del Comité de Seguridad Sanitaria de la UE
debería ser vacunado de forma prioritaria- las pruebas del fármaco "serán mucho
más difíciles", añadió.
Según la comisaria, la evaluación de los efectos de
la vacuna sobre las mujeres gestantes vendrá "de la vigilancia y el seguimiento"
del nuevo fármaco.
No obstante, la decisión de vacunar o no a las embarazadas
"será una cuestión de los Estados miembros, ya que entra en las competencias
nacionales y tendrán que hacerlo en función de las observaciones científicas",
subrayó Vassiliou.