Estos días las cúpulas de los distintos bancos están planificando el próximo ejercicio y contemplan una subida del precio del dinero para el segundo o tercer trimestre de 2010. Están también convencidos del repunte del consumo en buena parte de los países europeos que comenzarán a tener crecimientos positivos. El barril de crudo subirá y el gasto energético volverá a dispararse. Los países que para entonces no hayan superado la crisis corren el riesgo de no levantar cabeza durante un largo periodo. Alguna entidad ha dado orden a sus directores de que se olviden de abrir la mano a la hora de conceder créditos a empresas y particulares. Vayan tomando nota.