Los gobiernos de la Unión Europea afrontan la reunión extraordinaria se celebra
en Bruselas divididos sobre la declaración que preven aprobar en materia de
cambio climático.
Polonia, Alemania y Francia se oponen a incluir en el texto
cifras concretas acerca de las necesidades financieras de los países en
desarrollo para combatir el calentamiento global, según fuentes próximas a las
negociaciones.
El actual borrador de declaración menciona el "cálculo de la
Comisión Europea", según el cual los países en desarrollo necesitarán alrededor
de 100.000 millones de euros anuales a partir de 2020 para financiar medidas de
mitigación (recorte de emisiones) y adaptación a los efectos del cambio
climático.
Asimismo, el documento elaborado por la presidencia de turno sueca
estima que, para que estos países puedan elaborar planes nacionales de lucha
contra este fenómeno, necesitarán un adelanto de entre 5.000 y 7.000 millones de
euros anuales en el periodo 2010-2012.
Los países que son más reacios a
incluir estas cifras argumentan que no es el momento adecuado y que habría que
esperar hasta la cumbre de jefes de estado o gobierno europeos de
octubre. España se sitúa entre los países a los que no plantea problemas
incluir esta mención, según fuentes diplomáticas.
El texto en su forma actual
no hace ninguna referencia a la propuesta formulada la semana pasada por la
Comisión Europea de que la contribución de la UE a la financiación pública
internacional para ayudar a los países pobres oscile entre los 2.000 y los
15.000 millones de euros anuales en 2020.
Los Veintisiete han optado por
dejar esta referencia fuera de la declaración por motivos estratégicos. Según
las fuentes, la UE está dispuesta a elevar esta oferta si los demás actores
internacionales demuestran un nivel de ambición aceptable en sus compromisos
medioambientales.