El PSOE sacará este otoño a la calle a todos sus dirigentes, incluidos los
miembros del Gobierno, para que trasladen a los ciudadanos sus medidas
económicas y fiscales, y para que expliquen por qué los presupuestos generales
de 2010 serán "austeros en el gasto corriente pero ambiciosos en el gasto
social".
Así lo ha anunciado la secretaria de Organización del partido, Leire
Pajín, tras la Comisión Ejecutiva Federal socialista, que se ha reunido dos días
después del Comité Federal, en el que los socialistas mostraron su respaldo al
proyecto de José Luis Rodríguez Zapatero para afrontar la crisis.
Un Comité
Federal, según Pajín, en el que muchas voces recordaron que la seña de identidad
socialista es la preocupación por los problemas reales de la gente y "no dejar
que nada nos desvíe de lo importante".
Otros, mientras tanto, se ocupan a
diario de "sembrar desconfianza en la economía, en los trabajadores o en las
empresas", ha agregado Pajín, en referencia al Partido Popular, al que ha
advertido de que proponer "atajos de eficacia incierta" no garantiza "ni la
recuperación, ni mucho menos que superemos juntos las dificultades".
No
obstante, Pajín no ha concretado en qué consistirá esta movilización de
dirigentes socialistas, que sacará a las calles "a lo largo y ancho de todo el
territorio" a ministros, diputados, senadores y otros cargos del partido para
que expliquen la política económica y de protección social, el aumento de
impuestos anunciado por el Ejecutivo, o las medidas que sentarán las bases de
una nueva economía más sostenible.
Respecto a las cuentas públicas para 2010,
los socialistas las presentarán a la ciudadanía como un instrumento para superar
la crisis "austero y solidario", pero al mismo tiempo "ambicioso" en el gasto
social, y que será negociado con todos los grupos del Parlamento sin excepción
para que cuente con el mayor consenso posible.
De acuerdo con la número tres
socialista, los presupuestos "saldrán adelante sin ningún problema" ya que, "a
pesar de lo que ha podido parecer" en los últimos meses, el Gobierno ha contado
con un "gran apoyo" en el Congreso en casi todas las iniciativas que ha
presentado, sobre todo en las que han sido más importantes para el
país.
Pajín ha criticado que el PP y su líder, Mariano Rajoy, hablen de
"despilfarro" cuando se refieren a las políticas de Zapatero, y para refrescar
su "amnesia voluntaria", les ha recordado que éste es "el Gobierno de los cuatro
superávits seguidos y el que está siguiendo las recetas del G-20 y de la
UE".
Bajo su punto de vista, ahora Rajoy debería explicar si está de acuerdo
o no con las recetas que comparten los países europeos.
Con todo, el PSOE y
el Ejecutivo continuarán trabajando para ampliar los derechos ciudadanos, con
medidas como la aprobación de la reforma de la Ley del aborto.
Y para ello,
este fin de semana celebrará seis conferencias sectoriales -sobre educación,
sanidad, participación ciudadana, sociedad de la información, medioambiente y
emprendedores- que permitirán abrir un amplio debate con militantes y
simpatizantes para que puedan hacer aportaciones al proyecto político del
PSOE.
Leire Pajín se ha referido también a las informaciones que apuntan a un
distanciamiento del grupo Prisa con los socialistas, y se ha limitado a
responder que la relación de los dirigentes del partido con todos los medios de
comunicación "sin excepción" es de "respeto".
Tampoco ha valorado las
palabras del diputado de CiU Francesc Homs, quien ayer indicó que el PSOE se
plantea adelantar las elecciones generales y hacer que coincidan con las
autonómicas de Cataluña, previstas para el otoño de 2010, y ha replicado que
"ésa no es la información en absoluto" que maneja el partido.
Finalmente,
Pajín se ha referido a la participación de Zapatero en la reunión del G-20 el
próximo jueves, una presencia que los socialistas valoran de forma "muy
positiva" para contribuir a buscar salidas a la crisis y a que el sistema
económico y financiero mundial sea "más sólido y transparente".