La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, ha sugerido que a la economía española le pasa "como a las mujeres", porque tiene que "trabajar el doble" para demostrar que está capacitada y para que se la valore igual que a otros países.
En una de sus respuestas a los portavoces de la Comisión de Economía y Hacienda del Senado, Salgado admitió que la economía española está sometida a un "especial escrutinio" porque ha crecido muy rápidamente y es "relativamente joven" en los foros internacionales, como es el caso del G-20.
La ministra consideró que "sería bueno" que tanto el Gobierno como los grupos parlamentarios tuvieran una actitud "más constructiva" a la hora de hablar de la capacidad de la economía española.
"A veces nos pasa como con las mujeres, que para que se nos valore igual tenemos que trabajar el doble", concluyó Salgado, quien añadió que por eso hay que dar ante el mundo "señales importantes" de los esfuerzos por salir de la crisis. Y una señal que se ha querido dar, aunque "muy tímida", es el compromiso de consolidación fiscal, añadió.
AUGURA "RECAÍDAS"
La vicepresidenta segunda también ha advertido de que "aún quedan por delante momentos difíciles" de esta crisis, especialmente en lo que afecta al desempleo, y habrá que "afrontar retos exigentes, no pudiendo descartar alguna recaída".
Salgado compareció hoy en la Comisión de Economía y Hacienda del Senado, en la que también avisó de que el elevado endeudamiento de las familias y las empresas y el exceso de oferta inmobiliaria, que deben seguir bajando, condicionan la evolución de la economía española del año que viene.
Recordó que el crédito a hogares y empresas sigue desacelerándose, aunque consideró que es un "proceso necesario a nivel agregado" dado el citado endeudamiento del sector privado.
Salgado insistió en que el crédito a los hogares y a las empresas "no puede ni debe crecer al ritmo en que lo hacía antes", si bien reconoció que esta corrección debe producirse de forma gradual para no dejarles sin financiación.
Además, al analizar al principio de su discurso la situación económica mundial, la ministra de Economía apuntó que las restricciones de crédito y la necesidad del sector privado de recomponer su ahorro supondrán una "limitación al crecimiento" que será "más intensa" en los países que hayan experimentado "mayores burbujas de activos".
Pese a reconocer los elementos que condicionan la evolución económica, Salgado insistió en defender las previsiones en las que se ha basado el Gobierno para elaborar los Presupuestos Generales del Estado para 2010, que apuntan a una caída del PIB del 3,6% este año y del 0,3% el que viene.
Unas previsiones que, admitió, son más optimistas que las de organismos internacionales como el FMI, pero debido a que el Gobierno espera una "mejor evolución de las exportaciones".
"No sólo estamos recuperando competitividad gracias al favorable diferencial de inflación, sino que nuestras exportaciones están logrando aumentar su cuota de mercado en los mercados internacionales desde comienzos de año", añadió.
Salgado asumió que "aún quedan por delante momentos difíciles", sobre todo en lo que afecta al desempleo, "que sigue una evolución similar al PIB pero con cierto retraso".
También reconoció que el proceso de recuperación "no será fácil ni rápido", aunque consideró que se está avanzando "en la dirección adecuada" con las exportaciones y los sectores innovadores "como candidatos a protagonizar el crecimiento futuro".