Continúan las incógnitas sobre la liberación del "Alakrana". La tripulación contradice la versión ofrecida por el JEMAD y la ministra de Defensa, que aseguran que un helicóptero abrió fuego contra los esquifes dos minutos después de que el último de los piratas abandonase el atunero. El ataque no tuvo éxito al alcanzar los piratas la costa y confundirse entr la gente.
La versión no coincide con la del capitán del "Alakrana", Iker Galbarriatu, que niega que durante la liberación del atunero hubiese "disparos por parte del Ejército Español". Confirmó también que nunca fueron llevados a tierra por los piratas los tres marineros, ya que se trató de una "maniobra de despiste". Tras señalar que intuyeron que los tres marineros no fueron sacados del barco, Galbarriatu ha comentado que no tuvieron en ningún momento la "absoluta certeza de que fuera así".
Ha relatado que aunque sacaron a los tres pescadores del atunero delante de ellos, la tripulación fue llevada a la zona de máquinas donde no podían ver lo que ocurría, por lo que cree que les dieron una vuelta alrededor del barco, les volvieron a subir a bordo y los metieron en un camarote al que nadie tenía acceso.
El Jefe del Estado
Mayor de la Defensa, general Julio José Rodríguez, junto a la ministra, Carme Chacón, ha ofrecido los detalles de la operación
militar puesta en marcha tras el secuestro del atunero. El JEMAD ha recalcado que no se procedió a atacar a los
piratas hasta que el patrón del "Alakrana" comunicó que el último somalí había
abandonado el barco, y ha dicho que fue entonces cuando uno de los helicópteros
de la Armada comenzó a perseguir a los secuestradores que se dirigían a toda
velocidad hacia la costa.
El otro helicóptero permaneció junto al "Alakrana"
para evitar que fuera recapturado por los piratas. "Dos minutos más tarde de
que se confirmase que no estaban en el pesquero, el helicóptero ya estaba en
persecución" del esquife en el que, con gran velocidad, los piratas se dirigían
a la playa, ha manifestado el JEMAD.
Con el fin de detenerlo, el helicóptero
abrió fuego "por la proa" y, a continuación, "en la zona del motor", aunque
"debido a la corta distancia de la playa" los dos esquifes la alcanzaron, y los
piratas desembarcaron y se confundieron con la gente que estaba allí. "No
hubo heridos, ni muertos", ha indicado, antes de relatar que el helicóptero se
dirigió entonces hacia el "Alakrana" para unirse al objetivo de evitar su
recaptura por otros piratas.
Tanto el JEMAD como la ministra de Defensa han hecho hincapié en que los
militares han actuado, desde el inicio del secuestro, sobre la base de que el
objetivo central era el regreso "sanos y salvos" de los tripulantes del
pesquero.
Chacón ha recalcado que, junto a ese objetivo "humano" y "moral",
las Fuerzas Armadas han desarrollado su cometido "en estricto cumplimiento" del
mandato de la operación Atalanta, y en completa coordinación con los países que
la integran.
Preguntada por el rescate que, según algunos medios, podría
haber ascendido a 2,7 millones de euros, Chacón ha reiterado que el Gobierno ha
puesto sobre la mesa "todos los esfuerzos en todos los ámbitos", político,
diplomático, de inteligencia, cooperación internacional y militar, pero ha
añadido que todos han sido, "siempre y únicamente, legales".
La ministra ha
dicho que el mando de operaciones barajó distintas posibilidades para llevar a
cabo una operación militar de liberación. Así, el JEMAD ha confirmado que la
fragata "Canarias" -que se encontraba a 800 millas náuticas del "Alakrana"- se
dirigió hacia el pesquero nada más conocerse el secuestro para intentar
interceptarle.
Se barajaron dos opciones: un asalto al buque, que fue
desechado para no poner en riesgo a la tripulación, y la colocación de estachas,
que también se desestimó porque la configuración del "Alakrana" la "hacía poco
viable".
El JEMAD ha relatado cómo se produjo la detención de los dos piratas
que se encuentran a disposición de la Justicia española, y la permanente
vigilancia que las fragatas "Canarias" y "Méndez Núñez" realizaron "a cierta
distancia" del pesquero para evitar ser detectadas por los piratas.
Asimismo,
ha explicado que se reforzó la unidad de guerra naval de la "Canarias" para lo
que fue preciso "en menos de 48 horas" enviar a la zona una unidad de guerra
naval que fue lanzada en paracaídas en alta mar desde un avión Hércules.
Ese
mismo día, se embarcó a los dos piratas detenidos a un petrolero francés que los
llevó a Yibuti, desde donde fueron trasladados al avión militar español que los
envió a España, siempre custodiados por personal de la Armada española.
"Sí, decidimos actuar. Por dos veces", ha remarcado el JEMAD. La primera durante
la persecución para evitar que el "Alakrana" llegara a la costa, con la
detención de dos de los piratas y, la segunda, tras confirmar que los
secuestradores habían abandonado el pesquero, intentando su
captura. "Actuamos contra el esquife, pero no hubo tiempo suficiente", ha
puntualizado el general Rodríquez, quien también ha dejado claro que "no hubo
ningún intento" de recapturar el "Alakrana".
Preguntado por el momento en el
que los piratas afirmaron que habían desembarcado a tierra a tres tripulantes,
ha asegurado que la Armada constató "movimientos frecuentes entre el buque y la
costa", aunque ha añadido que son normales en este tipo de secuestros.
Ha
dicho que los servicios de inteligencia afirmaron, en un primer momento, que los
tripulantes habían sido desembarcados y estaban en una playa y que,
posteriormente, informaron de que continuaban a bordo del pesquero. "Nosotros
nos movimos, nos condujimos e informamos en función de lo que nos trasladaban
los servicios de inteligencia", ha apostillado la ministra de Defensa.
Por
último y preguntado por si trasladó al gabinete de crisis del Gobierno el
informe de Defensa que supuestamente desaconsejaba el traslado a España de los
piratas, el JEMAD ha recalcado: "yo lo único que llevé al gabinete de crisis
fueron decisiones, no informes".