El rector de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), Senén Barro, resaltó que la concesión del sello de Campus de Excelencia Internacional (CEI) "marca un antes e un despois na universidade galega e en Galicia" y demuestra "a nivel internacional que o da USC é un dos mellores proxectos que existe en España". Con todo, necesita de la "axuda de todos, e sobre todo do noso Goberno autonómico", recalcó.
En rueda de prensa tras confirmarse en la jornada de ayer la selección por parte de un comité internacional de expertos, el equipo rectoral mostró su "orgullo" por este reconocimiento y por la distinción que supone para el papel que juega la USC "no desenvolvemento da nosa rexión e como motor dinamizador do desenvolvemento económico".
A la hora de encarar el futuro, y sin querer profundizar en el efecto que este reconocimiento puede tener a la hora de fijar la financiación universitaria, el rector sí quiso dejar claro que el apoyo de la Xunta es fundamental. Si falta "quen ten a responsabilidade clara de gobernarnos a todos e de poñer os recursos", proclamó, "todo quedará no camiño". Así, reclamó la "aposta decidida da Xunta para que poidamos avanzar".
Esa apuesta, explicitó Senén Barro, debe concretarse en tres aspectos: el primero, en los presupuestos gallegos para 2010; el segundo, en el establecimiento de un modelo de financiación del sistema universitario gallego "radicalmente distinto do que temos, conceptual e economicamente"; y tercero, en "algo que no debería ter discusión a estas alturas": el hecho de que la USC tiene "o mellor proxecto que nunca se fixo na universidade galega, moi desenvolvido pero ao que aínda lle queda moito camiño".
Gracias al reconocimiento logrado, la USC contará con 7,5 millones de euros de financiación extra, que se suman a otros cuatro obtenidos anteriormente en un subprograma del ministerio. En total, cerca de 12 millones que sitúan al Campus Vida como "un dos proxectos mellor financiados de toda España", excepción aparte de Madrid y Barcelona.
A la hora de invertir los 7,5 millones de euros, se seguirán los criterios ya fijados en el proyecto. Según explicó Barro, 3,75 millones de euros se destinarán a la mejora científica y a la transferencia de resultados, mientras que los 3,75 millones restantes irán a la transformación del campus en un modelo social integral, la adaptación al espacio europeo de educación superior y a la mejora del campus con edificación de los centros necesarios.
INFRAESTRUCTURAS, SÓLO UN "INSTRUMENTO"
Aunque reconoció que la parte constructiva y de nuevas infraestructuras es la "máis vistosa", el rector recordó que es únicamente un "instrumento" y resaltó que lo realmente importante es que "estamos falando de educación superior e de investigación". Una parte destacada de la inversión irá destinada a proyectos como la creación de una escuela de doctoramiento internacional o a la creación de empresas derivadas de la actividad investigadora, dentro del apartado de fomento de los emprendedores.
El proyecto Campus Vida de la universidad compostelana fue seleccionada entre las nueve de toda España distinguidas con la calificación de Campus de Excelencia Internacional (CEI), al que optaban 51 proyectos y a cuya fase final llegaron 18. Entre los que quedaron fuera, y según destacó hoy el rector, figuraban universidades del prestigio de la Pompeu Fabra, la Politécnica de Valencia o la de Granada, entre otras.
Senén Barro también destacó que, a la hora de seleccionar los proyectos, los expertos internacionales aplicaron "exactamente os mesmos criterios de medición da excelencia" que se están aplicando en países como Alemania o Reino Unido, en los que el acompañamiento económico de las instituciones es mucho mayor, triplicando o cuadriplicando la financiación gallega. "Non é unha queixa, é que temos que facer moito máis con menos e prefeririamos facer moito máis con máis", argumentó.
La resolución de la convocatoria, hecha pública ayer por el secretario general de Innovación, Juan Tomás Hernani, situó el proyecto de la Universidad de Santiago como el séptimo mejor valorado de los que se presentaban (51, de los sólo 18 alcanzaron la fase final). En los cincos primeros puestos se situaron universidades públicas de Madrid y Barcelona.