Las víctimas mortales en las
carreteras gallegas se redujeron en un 18,1 por ciento desde el pasado mes
de enero, en relación con las cifras del mismo espacio de tiempo del 2008,
según informo el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro,
quien calificó esta tendencia de "positiva".
Louro, que participó en la reunión de la Comisión Gallega de Tráfico y Seguridad Vial
junto con representantes de las Administración estatal, local y autonómica,
presentó en rueda de prensa el informe de siniestralidad en las carreteras
gallegas desde enero de 2009, período en el que el número de accidentes
descendió en un 15,1 por ciento.
De los datos presentados esta mañana
tanto por el delegado del Gobierno como por el jefe provincial de Tráfico en
A Coruña, Pedro Pastor, y del jefe de la Agrupación de Tráfico de la Guardia
Civil, José Luis Ulla, se extrae que los accidentes mortales registrados
en las vías de esta Comunidad decreció un 17,4 por ciento.
Recordaron
que durante todo el año 2008 se produjeron un total de 264 accidentes de
tráfico con víctimas mortales, mientras que en los once primeros meses de
este año el número de siniestros con muertes fue de 219.
En los 264
accidentes mortales del 2008 se registraron 287 víctimas mortales, mientras
que en los once primeros meses del 2009 hubo 236 muertos en los 219
siniestros.
En vías urbanas se produjeron 26 accidentes con
víctimas mortales, mientras que en carreteras convencionales perdieron
la vida 168 personas en el presente ejercicio, ocho menos que en
2008. Para Antón Louro esta tendencia positiva es consecuencia
"del trabajo, del esfuerzo y de la mayor conciencia social de
la población" sobre la seguridad vial.
Por su tipología, el 46 por
ciento de los siniestros de tráfico que se produjeron en Galicia durante este
período se debieron a salidas de vehículos de la vía, un 37 por ciento a
choques y un 16 por ciento a atropellos.
En relación con este último
dato, José Luis Ulla informó de que un tercio de las víctimas por atropello
en las carreteras gallegas se produce en las cercanías de clubes de alterne
situados, principalmente, en la N-550.
Además, apuntó que el 50 por
ciento de los accidentes mortales que se registraron en Galicia en 2008 se
produjeron en lugares situados a menos de 50 kilómetros del lugar de origen
de las víctimas, por lo que advirtió de que el exceso de confianza en
los movimientos, con actitudes como no llevar puesto el cinturón
de seguridad, "genera consecuencias trágicas".
Respecto a las causas
de los accidentes que se producen en las vías gallegas, Louro informó de que
se deben a velocidad inadecuada en un 37 por ciento de los casos;
distracciones, en un 34 por ciento, e infracciones, en un 21 por
ciento.
Por tramos de edad, los menores de 25 años implicados en
estos siniestros representan el 21 por ciento del total; en la franja
de edad de 25 a 34 años, el 20 por ciento; el 13 por ciento
los comprendidos entre 35 y 44 años; un 17 por ciento los que están entre
45 y 54 años; mientras que los que tienen entre 55 y 64 representan sólo un 6
por ciento, cifra que contrasta con el 23 por ciento de los mayores de 65 años.
El responsable provincial de Tráfico, Pedro Pastor, indicó
que éstos últimos son, principalmente, víctimas de atropellos que
se producen por la tarde-noche -cuando se reducen las condiciones
de visibilidad- en tramos urbanos o interurbanos que los
peatones pretenden atravesar.
En este sentido, consideró que, a pesar
de que la velocidad de los vehículos por población "ha disminuido bastante",
los peatones deberían llevar algún tipo de dispositivo que aumentase
su visibilidad para poder ser percibidos mejor por los demás usuarios de
la vía. Pastor también quiso dar mayor relevancia a la tendencia
que reflejan estos datos que a las cifras, ya que, aclaró, éstas sólo son
"puntuales".
El delegado del Gobierno destacó, también, durante
su intervención las mejoras que se han llevado a cabo en los últimos meses
y que han favorecido a la consolidación de la tendencia decreciente en lo
referente al número de víctimas en accidentes de tráfico.
Así,
mencionó la mejora de las infraestructuras viarias, la reforma del Código
Penal y de la Ley de Seguridad Vial, la entrada en vigor del carné por puntos
o el incremento del número de agentes de Tráfico, hasta alcanzar los 977,
como medidas destinadas a que las tragedias en las carreteras gallegas "sean
menos y sean menores".