El niño de Ourense con obesidad mórbida permaneció durante varias semanas oculto
en el poblado de Cornazo, mientras la Policía Autonómica lo buscaba, sin éxito,
según fuentes de la investigación.
Este asentamiento de chabolas se encuentra
en la carretera de acceso al Monte Lobeira, es el más antiguo de la ciudad y el
más grande.
Tras varios días de diálogo se estableció un pacto y el niño fue
entregado por su familia a la Xunta, que determinó su ingreso en el centro
hospitalario para someter al menor a un chequeo médico que determine su estado
de salud actual, antes de su ingreso en un centro de menores de A Carballeira,
en Ourense.
El menor y sus padres se comprometieron a seguir un tratamiento
médico y parece probable que después de pesar una temporada en el centro, vaya a
vivir con sus abuelos paternos, que ya han mostrado su deseo de hacerse cargo de
su tutela.