El abuelo del niño aquejado de obesidad mórbida, Gregorio Montoya, denunció que la Xunta de Galicia incumplió "dos veces" el acuerdo de no ingresarlo en el
centro de menores A Carballeira y anunció que pedirá la retirada de la acusación
por desobediencia y abandono contra los padres del menor.
En una conferencia
de prensa en un céntrico hotel de Ourense, Montoya, acompañado del endocrino
Xesús Manuel Suárez, de la psicóloga Clara Isabel Fernández y del abogado José
Manuel Rodríguez, acusó tanto a la Xunta como al delegado territorial del
Gobierno autonómico en esta ciudad, Rogelio Martínez, de no respetar un supuesto
compromiso alcanzado el pasado 16 de noviembre.
El abuelo precisó que el
acuerdo establecía que "el niño de diez años no entraría en el centro de
protección de menores". Añadió que en una de las dos reuniones con Martínez,
éste le aseguró que el niño "sólo estaría en el centro durante dos horas", para
posteriormente permanecer en sus instalaciones sólo durante el día.
Precisó
que finalmente la propuesta no prosperó debido a unos informes efectuados la
semana pasada.
Visiblemente emocionado, Montoya confesó que estuvo a punto de
"salir de país con el nieto" por considerar que "me han engañado muchas veces",
indicó.
El menor cuya tutela deberán compartir la Xunta y los familiares, se
encuentra actualmente en el centro de A Carballeira, y tenía previsto acudir de
nuevo al colegio durante la jornada de hoy. Durante el próximo fin de semana
podrá alojarse con la familia, pero luego deberá regresar al citado centro,
indicó a Efe el delegado de la Xunta.
Montoya consideró insuficiente esa
fórmula, ya que opinó que "mejor que con su padre y abuelos no está" en ninguna
otra parte y subrayó que su vivienda está en perfectas condiciones, por lo que
pidió a la Administración "que no vayan diciendo tonterías". Puntualizó que
se trata de "un chalé muy pequeño" pero advirtió: "Sabemos vivir, y estoy muy
orgulloso de ser gitano porque doy una palabra y la cumplo".
Montoya pidió a
la Xunta que "retire" la demanda judicial que tramita la Fiscalía de Ourense en
la que acusa a los padres, Luis Montoya y Margarita Gabarres, de los delitos de
abandono y desobediencia.
El letrado de ambos indicó que solicitará "el
historial clínico" del niño y no descartó la posibilidad de ejercer la acusación
particular en caso de que prospere ese proceso penal.
Criticó de "auténtico
despropósito" las declaraciones de Martínez ante los medios de comunicación y
rechazó que el niño hubiera ingresado en los servicios de urgencias hasta 48
veces debido a la obesidad mórbida. "Quiero tener a mi nieto porque es un
chico sano", dijo su abuelo, quien afirmó que en los próximos días llevará a
cabo varias acciones con el fin de evitar "el daño brutal" al niño.
En ese
sentido, Montoya indicó su intención de pedir la mediación de un "alto órgano
oficial" para que ejerza de árbitro cualificado, con el fin de que dirima en el
conflicto entre la Xunta y los padres.
Además, apuntó que exigirá "el cese
inmediato" de Martínez en su cargo de delegado de la Xunta y pedirá una
explicación oficial de la Consellería de Trabajo y Familia para que explique las
razones de su ingreso en el citado centro, en contra de lo comprometido en las
cuatro reuniones celebradas con los familiares.