El presidente nacional del Partido Popular, Mariano Rajoy, llamó a José Luis Baltar para pedirle que continuase al frente del PP provincial, según informó el propio barón de Ourense después de la rueda de prensa que ofreció este mediodía. Baltar explicó que le había dicho a Rajoy que ya había tomado la decisión de retirarse, al considerar que su ciclo al frente del partido debería concluir al aproximarse a los 70 años de edad.
Según Baltar, la llamada de Rajoy se produjo a instancias del presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, como un intento más para convencerle. Se produjo así una completa movilización de las estructuras populares para intentar frenar la sucesión familiar en Ourense, a través de los máximos líderes, Rajoy y Feijóo, y de las gestiones que hizo con los alcaldes el delegado de la Xunta en la provincia, Rogelio Martínez.
En el entorno de Baltar inciden en lo paradójico de que desde la sede central del partido en Madrid, sita en la calle Génova, se le haya pedido que no se retirara, a pesar de que la "renovación" del PP de Ourense era un objetivo de la dirección nacional desde hace una década, cuando se produjeron las sustituciones de Romay, Cuiña y Cacharro al frente de los aparatos de A Coruña, Pontevedra y Lugo, respectivamente.
En la dirección gallega consideran que la continuidad de Baltar estaba avalada por los resultados electorales del partido en Ourense, mientras se temen los efectos estéticos de la sucesión familiar.