La reforma del voto emigrante es una cuestión que ha pasado de mano en mano en los diferentes gobiernos estatales, que se pone en duda de forma constante por parte de la oposición (gobierne quien gobierne) ante una cita electoral pero, pasado el proceso, la exigencia pierde fuelle. Sobre todo, desde la perspectiva del poder.
En su visita oficial a Suramérica, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, recuperó la idea de la implantación del voto en urna e incluso tildó de fracaso político la posibilidad de que para 2012, año de las elecciones generales, todavía no se haya implantado. Eso sí, no aludió a la urgencia de agilizar este cambio para que en las elecciones municipales de 2011 se aporte una mayor transparencia a los sufragios que llegan desde el exterior. Cabe recordar, al respecto, que en la pasada legislatura hubo unanimidad parlamentaria en Galicia para aprobar una proposición de ley que recoge este asunto, claro que compete al Estado.
El caso es que en esta fecha el debate permanece estancado en una subcomisión de reforma de la Ley Electoral creada en el Congreso de los Diputados, que plantea lo del voto en urna como una cuestión más dentro de otras posibles modificaciones. Al menos, la impresión de populares y nacionalistas plantea que existe un parálisis al respecto.
En opinión del portavoz del BNG en el Congreso de los Diputados, Francisco Jorquera, la subcomisión parece que se ha convertido en una "vía morta" y reclaman que se active la reforma del voto emigrante al margen de otros cambios en la legislación electoral. "Hai que acometer agora o máis urxente e o máis fácil", apunta, para manifestar la sospecha de los nacionalistas de que "baixo esta excusa" está una "estratexia dilatoria do PSOE, coa complicidade do PP no Estado, para non acometer a reforma" de la normativa y "aprazala sine die".
Por su parte, el diputado popular Celso Delgado habla de una subcomisión "empantanada" por un Gobierno central que, a su juicio, "es incapaz de fijar un criterio de cómo quiere hacer las cosas".
Reprocha, en este sentido, que no haya formulado una propuesta en torno a la reforma de la Ley Electoral referente al voto emigrante. En este sentido, y para "asegurar" que en las próximas generales se pueda votar en urna, afirma que harán "lo imposible" para activar este asunto que, a su entender, "parece que no le interesa mucho a los socialistas".
Así, como ejemplo de que no se avanza al ritmo que consideran deseable, está el hecho de que se ha ampliado el plazo de duración de esta subcomisión, para "seguir trabajando" en los temas de debate.
INICIATIVAS
En este contexto, desde las filas nacionalistas y también desde las populares amenazan con presentar iniciativas en el Congreso de los Diputados para abordar la reforma del sufragio de los emigrantes con una mayor celeridad.
Así, el BNG prevé "desconxelar" una propuesta al respecto "para que o congreso se pronuncie" y el PP plantea también poner en trámite la proposición de ley aprobada en la Cámara gallega por unanimidad.
Desde el PSdeG han rehúsado pronunciarse sobre este asunto.
EL DICTAMEN DEL CONSEJO DE ESTADO
En la actualidad, la subcomisión está evaluando un dictamen de la junta electoral central y otro del Consejo de Estado, que se pronuncia sobre cuestiones de calado y que, en algún caso, implicarían modificaciones constitucionales. Es el caso, por ejemplo, de plantear una circunscripción específica para los emigrantes. Esta posibilidad, al entender del Consejo de Estado, iría contra la Constitución, que considera la provincia como circunscripción. Así, plantear una reforma de la Loreg en estos términos implicaría una modificación en la Constitución.
En la atribución de escaños que se propone el BNG está de acuerdo, pues éste ente ve bien que en lugar de la atribución por los residentes se tome en cuenta el censo electoral. Dado lo elevado del Cera, en el caso gallego, la comunidad incrementaría su presencia estatal. Según cálculos realizados por los nacionalistas, si ahora hay 22 diputados en el Congreso que representan a la autonomía, de aplicarse este sistema la cifra sería superior en cinco puntos.
En lo referente al derecho a voto, el Consejo de Estado plantea también diferentes cambios. En materia de elecciones municipales, considera que deben tener derecho a emitir el sufragio sólo los emigrantes que lleven ausentes un número determinado de años.
En cuanto al procedimiento del voto, en términos generales, el dictamen admite que existen dificultades técnicas para instalar las urnas en todos los lugares donde existan emigrantes. Eso sí, admite la posibilidad de hacerlo en villas y ciudades, donde se concentra el grueso de la población gallega en el exterior. Respecto al voto por correo, indica que éste ha de ser, siempre, rogado.
UN CENSO EN AUMENTO
El voto exterior decidió que el PSdeG arrebatase al PPdeG un escaño por Ourense en las últimas elecciones autonómicas, aunque la amplia mayoría absoluta obtenida por los populares no se vio truncada por este resultado final. Según la Xunta Electoral de Galicia, las juntas provinciales recibieron por el pasado 1 de marzo 104.744 sufragios, lo que supone el 31 por ciento del total de residentes en el extranjero con derecho a voto (el número de inscritos en el Cera es de 335.453).
El Cera va en continuo ascenso, pues la cifra de inscritos se ha elevado en los últimos meses. Así, a comienzos del mes de octubre de 2009 (última cifra disponible) eran 345.138 los emigrantes gallegos que lo integraban, casi 10.000 más que a comienzos de año, poco antes del 1 de marzo.