El nuevo hospital de Vigo será licitado la próxima semana. Lo anunció en el pleno del Parlamento el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en defensa de las medidas sanitarias activadas por el Gobierno gallego y en respuesta a las críticas del líder de los socialistas gallegos, Manuel Vázquez, sobre la "suspensión" practicada por la Xunta en distintos ámbitos de la sanidad pública y, especialmente, por el "colapso sanitario nas urxencias pediátricas".
"Deixese de voar por riba deste país e métalle o dente para solucionar os problemas", reclamó el dirigente socialista, quien instó al presidente gallego a revisar el modelo de asistencia sanitaria, a buscar "a maneira de contratar persoal" y a invertir en salud. Frente a sus críticas, Feijóo retó a Vázquez a exponerle un solo caso concreto de pediatras de urgencias que hubiese despedido el actual equipo y acusó al líder del PSdeG de intentar "enganar" con este tema.
Así, Feijóo aseguró que la situación existente fue heredada del anterior Gobierno autonómico, a quienes reprochó que hubiesen autorizado incrementos retributivos por importe de 135 millones de euros. Dicha cantidad, aseveró, representa el gasto anual de hospitales como los de Lugo o Ferrol, y con ella se podrían contratar "moitos pediatras".
El presidente gallego defendió la habilitación de infraestructuras hospitalarias que tiene en previsión la Xunta: la dotación del hospital de Lugo y la construcción de los centros de Vigo y Pontevedra. Frente a las críticas del PSdeG de que los presupuestos de la Xunta en sanidad para 2010 disminuyen en 36 millones de euros, Feijóo le replicó que "teñen mal os datos" porque suben en 40 millones, teniendo en cuenta las nuevas infraestructuras.
Núñez Feijóo aseguró que la Xunta tiene por delante el "reto de xestionar con menos" a causa de la bajada de ingresos por parte del Estado, pero se comprometió a que esta situación no afectaría a la sanidad, que será gestionada "cun pouco máis e con máis eficiencia". Entre las líneas en marcha, citó la búsqueda de la estabilidad del empleo con una oferta de 3.900 plazas -tanto de personal sanitario como no sanitario-, el fomento de los genéricos o la implantación de la factura y del historial clínico electrónico.
"Estamos traballando e, se é posible, nos gustaría que os pediatras non atenderan os paritorios", afirmó Feijóo, dando pie a un debate escasamente productivo sobre el tipo de profesionales presentes en cada servicio -Ginecología y Obstetricia-. El líder del PSdeG había hecho hincapié en la clara incidencia de las medidas de la Xunta en un "área de máxima sensibilidade" como son las urgencias pediátricas, y ejemplificó la situación con el caso de Ourense, en el que dos pediatras atienden 120 pacientes además de la UCI y consultas en planta.
"Cre normal esta situación?", preguntó a Feijóo, después de haber hecho un repaso por las situaciones negativas que, según expuso, caracterizan al ámbito sanitario desde el cambio de Gobierno: regreso a los "contratos basura de gardas diarias", reducción de más de un centenar de especialistas y menos profesionales previstos para 2010 en Atención Primaria. "Suspenderon o plan de saúde mental, o de Atención Primaria, o de coidados paliativos, a actividade quirúrxica de tarde... todo", recriminó Vázquez.
Ante sus críticas, y tras achacar la situación a la herencia recibida, el presidente autonómico garantizó que "a sanidade pública galega estará mellor dentro de tres anos do que estaba cando a asumimos hai oito meses" y concluyó señalando que "a diferencia entre o seu Goberno e este é que no seu había 70.000 pacientes agochados nas listas de espera e co noso todos os pacientes serán atendidos", aseveró, defendiendo también la extensión de la tarjeta sanitaria individual a los emigrantes.