El Gobierno gallego autorizó el pago de las gratificaciones a los profesores del ámbito no universitario que participaron en el programa de refuerzo, orientación y acompañamiento escolar (Plan Proa), fuera de horario lectivo entre enero y mayo de 2009. El coste que supuso es de 123.535 euros, correspondientes a la labor de atención directa y casi individualizada realizado por los docentes más allá de su horario laboral, para luchar contra el fracaso escolar.
Según explicó el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, tras la reunión semanal del Gobierno gallego en la que se aprobó este pago, se han beneficiado de esta clases extraordinarias en torno a "3.000 alumnos" de hasta 132 centros escolares de Educación Primaria e Secundaria de la comunidad. Asimismo, participaron un total de 144 profesores de la comunidad.
Este programa tiene como objetivo prioritario reducir el fracaso escolar entre los alumnos del tercer ciclo de Primaria y de los dos primeros cursos de Secundaria. Así, se basa en tres líneas de actuación, que son las de apoyo, refuerzo y acompañamiento. Esta última es la reconocida por las gratificaciones autorizadas.
El acompañamiento escolar es una medida de atención a la diversidad del alumnado, que debe realizarse fuera del horario lectivo para no perturbar el ritmo académico. Durante las sesiones los docentes trabajan con grupos de un máximo de 15 alumnos matriculados, a los que se proporciona atención casi individualizada y se les explican los instrumentos para aprender habilidades de estudio, hábitos de trabajo y organización de los tiempos. Según la Xunta, la valoración de su esfuerzo redunda a largo plazo en un aumento de la autoestima de los escolares. También incide en la mejora de su rendimiento.