El alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, insinuó que podría repetir como candidato del BNG a la alcaldía de Pontevedra en las elecciones municipales de 2011, aunque aseguró que la decisión, tanto desde el punto de vista personal como organizativo, “aínda non está tomada porque non é o momento”.
“Teño o maior ánimo do mundo para seguir”, afirmó Fernández Lores, quien tras superar recientemente un problema de salud dijo estar “espléndidamente” y que el futuro de la ciudad de Pontevedra “non pasa por un goberno no que non esté presente o BNG, e estou moi ilusionado con poder seguir traballando”.
El regidor nacionalista hizo esta reflexión durante un almuerzo informativo en el que hizo un balance de la gestión municipal en 2009, un año de crisis en el que el Concello de Pontevedra “está saneado desde o punto de vista económico” y en el que se iniciaron y terminaron “máis proxectos que nunca nos dez anos de goberno do BNG”.
Sin embargo, en la parte negativa, Fernández Lores criticó la creación de una delegación territorial de la Xunta en Vigo “que parte a provincia en dous”, la paralización por parte de la Xunta de proyectos que “xa tiñan que estar en marcha” como la ampliación de Montecelo o la reforma de la PO-531; o los “incumplimientos” de la Diputación de Pontevedra en relación a convenios que tenían que estar firmados.
Con respecto a las previsiones para 2010, el alcalde de Pontevedra confía en que el nuevo año sea el año de inicio de grandes infraestructuras que mejorarán la red viaria municipal como la circunvalación de Marín, los dos nuevos puentes sobre el Lérez, la A-57 o la llegada del tren de alta velocidad a la ciudad.
Además, insistió en que el gobierno local mantendrá el gasto social y se aumentará hasta los 40 millones de euros las inversiones directas para apoyar actividades de dinamización económica, algo que permite el hecho de que el Concello “poida endeudarse en máis dun 50 por cento do que estamos, no caso de que empeore a situación económica”.