La Xunta presentó una propuesta de decreto del gallego en la enseñanza que contempla formación en tres idiomas de modo que cada uno de ellos ocupe las mismas horas lectivas. Esto es: un tercio de clases en gallego, lo mismo en castellano y otro tanto para un idioma extranjero. Lo anunciaron tras la reunión del Consello de la Xunta el presidente del Ejecutivo autonómico, Alberto Núñez Feijóo, y el conselleiro de Educación, Jesús Vázquez, quienes defendieron el carácter "plurilingüe" de unas "bases" que fueron trasladadas a los partidos políticos, la Real Academia Galega y el Consello da Cultura Galega.
En opinión del presidente gallego, el actual decreto ofrece "garantías" y de hecho considera que "muchas comunidades de España estudiarán estas bases", porque aboga por la "Galicia da terceira lingua" y por desterrar debates "antigos" sobre el gallego y el castellano. Las garantías a las que se refiere parten del "equilibrio" entre los tres idiomas; que los alumnos elegirán la lengua en la que se expresan en las aulas —salvo en las clases de lengua—; que los padres seleccionarán "a lingua vehicular" y que se finalizará cada ciclo con una "competencia equilibrada entre galego e castelán".
La participación de los padres será diferente en educación infantil que en los restantes niveles educativos. Así, en el primer caso, los progenitores indicarán en la inscripción el idioma "vehicular" que prefieren, de modo que los profesores utilizarán en el aula el idioma predominante entre el alumnado, aunque también tendrá que garantizar que los escolares adquieran conocimientos del otro idioma.
En Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato se realizará una consulta a los padres cada cuatro años, de modo que éstos seleccionarán cubriendo unas casillas —por resultados de mayoría en cada uno de los centros— qué asignaturas se impartirán en cada idioma. Eso sí, aunque en algunas de las materias la decisión paterna y materna será vinculante para los centros, éstos deberán adaptar las restantes para que se cumpla el compromiso de que cada tercio de las asignaturas se imparta en un idioma.
En aquellos casos en los que no sea posible la puesta en marcha de un modelo trilingüe por falta de docentes que dominen el inglés, las asignaturas serán repartidas entre las otras dos opciones, de modo que se mantenga el "equilibrio", según explicó Feijóo al concluir la reunión semanal del Gobierno gallego.
TERCER IDIOMA
Impartir un tercio de las clases en un idioma extranjero, como el inglés, es un reto cuya aplicación práctica se presenta difícil, pues desde el propio Gobierno se admite la posibilidad de que no se pueda cumplir el decreto en ese punto, al menos a corto plazo, por no contar con un profesorado con tal destreza lingüística como para impartir una clase. Para intentar solventar esta cuestión, Jesús Vázquez adelantó que su departamento trabaja en un Plan de Formación —que se dará a conocer en 2010— dirigido al profesorado, con el que se pretende avanzar en el conocimiento de idiomas para lograr el "proxecto integral de plurilingüismo".
Sobre este mismo asunto, el presidente de la Xunta apuntó que además de la formación continuada que se negociará con la "mesa de Educación" posibles "incentivos" económicos o desde la perspectiva de concursos de traslados y demás la participación de los docentes en el plan formativo que tiene como objetivo "incorporar o inglés ao ensino público".