Los portavoces de Educación y Lengua del grupo parlamentario del BNG, Carme Adán y Bieito Lobeira respectivamente, llamaron hoy a la movilización y presión social como "único método" para que venza "a xusta defensa da lingua galega" frente a un borrador de decreto del uso de idiomas en las aulas con el que la Xunta pretende dar el "tiro de graza á nosa lingua".
Asimismo, la formación nacionalista apoya la convocatoria de huelga educativa de 'Queremos galego' prevista para el día 21. Por su parte, el PSdeG respaldará el "movemento cidadán" en marcha que busca instar al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a volver al consenso.
En rueda de prensa en sede parlamentaria, Bieito Lobeira aseguró que el BNG "non lexitimará un proceso de negociación que da pé ao exterminio do galego" y sólo se mostró dispuesto a negociar bajo cuatro condiciones: que se retire el borrador y todas las medidas "agresivas e regresivas" aprobadas en los últimos meses contra el gallego; que finalice la "extorsión contra a lingua e cultura galega" y se retome el consenso del Plan Xeral de Normalización Lingüística de Galicia; que dimita el secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo, a quien calificó de "mercenario", y que la Xunta "pida perdón ao pobo galego".
El borrador de decreto "perpetrado no fin do ano" supone para los nacionalistas un "ataque sen precedentes" contra el gallego, y Lobeira alertó de que posibilitará que unos jóvenes se "desgaleguicen" y otros se mantengan "no monolingüismo en castelán". Para el diputado del BNG, vienen "tempos moi duros" para el gallego si se aplica en las aulas el "proxecto españolista e imperialista do PP".
"Volveremos a tempos de hai 35 anos, con profesores e alumnos expedientados por usar a lingua galega", denunció Lobeira, quien lamentó que se utilicen "coartadas" como la ensañanza del inglés y aseguró que lo que realmente existe es un "frente antigalego comandado polo PP" al que se unen, pese a las discrepancias que puedan expresar en un "xogo" intencionado, "Galicia Bilingüe, a fundación Faes e Falange Española". Frente a ellos, continuó, se sitúan "os que defenden a lingua galega", rechazando la intención del PP de situarse en un "suposto punto equidistante" al respecto.
Tanto Lobeira como Carme Adán coincidieron en que la Xunta pretende usar "coartadas elegantes" e inaplicables como la impartición de un 33% de materias en inglés. "O PP non quere que os nenos aprendan inglés senón quitar horas lectivas en galego", afirmó Lobeira, mientras Carme Adán insistió en que se trata de una "excusa" porque, en la práctica, la Consellería de Educación "eliminou desdobles nas aulas de inglés" y han disminuido en un 30 por ciento los presupuestos para formación de profesorado en 2010.
Para la portavoz de Educación del grupo nacionalista, el borrador de decreto constituye "unha aldraxe e un paripé mediático" y carece de los lógicos criterios técnicos y pedagógicos que deben regir en este ámbito. "Está elaborado con criterios políticos dunhas minorías extremistas", criticó Adán, quien acusó al presidente de la Xunta de hacer "deixación de funcións" y de olvidar "o dereito dos alumnos a aprender".
De hecho, recalcó que el decreto no garantiza que los alumnos adquieran la competencia lingüística adecuada en gallego y lamentó que "por primeira vez" el Partido Popular hubiese llevado "o conflito que ten no seu seo interno ás aulas". "Non se siguen criterios pedagóxicos senón posturas de grupos extremistas", proclamó.
"VONTADE SEGREGACIONISTA"
La diputada del BNG alertó de que el borrador del decreto esconde una "vontade segregacionaista" ya que asume tesis que apuntan en esa dirección. Así, recalcó que existe la posibilidad de segregar en función de la lengua en las aulas de Infantil, etapa clave en la formación del alumnado. Además, lamentó las numerosas "incongruencias" que presenta el texto, que no deja clara la situación en diversas etapas del proceso formativo. "Parece unha avanzadilla do disparate", aseguró, tras recalcar que la responsabilidad de fijar el idioma de impartición de las clases corresponde a la Administración educativa, no a los padres.
Por su parte, la viceportavoz del grupo parlamentario socialista, Mar Barcón, aseguró hoy que el PSdeG respaldará "todas as demandas cidadáns dirixidas a decirlle a Núñez Feijóo que debe volver ao consenso". Así, preguntada por si su formación apoyaría la huelga educativa del 21 de enero, Barcón aseguró que el papel de un partido "non é respaldar folgas" -porque es un cuestión más sindical, apostilló, sin aclarar la posición del partido- pero indicó que sí respaldarán los movimientos ciudadanos que trasladen a Feijóo la idea de que "non se pode traizoar a Galicia".
Barcón recordó que actual presidente de la Xunta ya se había "baixado do consenso e do respaldo a Galicia" en el proceso para la reforma del Estatuto y advirtió en Feijóo una "tendencia a querer convertirnos nun pequeno cantón suizo" por realizar consultas a determinados colectivos --como la encuesta a los padres-- sobre cuestiones en las que debe decidir la Administración gallega.
"Se o conselleiro de Educación non está para tomar decisións, o mellor é que o cese", argumentó la diputada socialista, quien coincidió con el BNG en que el presidente de la Xunta está haciendo "deixación de responsabilidades" porque es él quien, en función de su cargo, debe "tomar decisións" que está evitando.