Caos, bloqueo, colapso. Así pintaban la ciudad de Santiago los afectados por los problemas circulatorios que dejó la intensa nevada caída de madrugada. La nieve y el hielo obligaron a cortar calles, a suspender el transporte público y a usar cadenas durante la mañana en plena ciudad. No fue la única urbe afectada por el mal tiempo, los accesos a Lugo también se bloquearon a primera hora, aunque recuperó antes la normalidad que en la capital gallega.
La falta de previsión parece estar detrás del colapso santiagués. La siete toneladas de sal de las que disponía el Ayuntamiento se agotaron en seis horas. El propio alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, advertía de que "no se recordaba" una nevada como la de este viernes y reconocía que las retroexcavadoras utilizadas a primera hora dejaban una capa de uno o dos centímetros de nieve que no resolvía el problema en las carreteras. La oposición ya ha anunciado que pedirá explicaciones.
Una de las zonas más afectadas por el hielo fue el Polígono del Tambre, en donde tanto los accesos, como las calles internas, estuvieron bloqueadas a la circulación, lo que aglutinó cientos de vehículos en los accesos al complejo. El propio Consello de la Xunta se retrasó hora y media por las dificultades de siete conselleiros para llegar a San Caetano.
El hielo y la nieve dejaron en Galicia más de 300 incidencias. La Dirección Xeral de Emerxencias e Interior dio por terminada la alerta naranja por nieve en Galicia, aunque permanece el nivel amarillo para las provincias de A Coruña y Lugo, con posibilidad de acumulación de nieve, que puede superar los 2 centímetros en zonas bajas y 10 en las de montaña. Así, es recomendable evitar los desplazamientos por carretera y consultar el estado de las vías antes de iniciar un viaje.
UNA PARTURIENTA EVACUADA EN MILLADOIRO
Una de las incidencias más repetidas por toda la geografía gallega fueron los vehículos atrapados. De este modo, ambulancias en servicio tuvieron que detener la marcha y otras no podían llegar a recoger a los pacientes, mientras que un coche fúnebre se quedó atrapado por la nieve, así como varios grupos de camiones que tuvieron que detener su marcha por el mal estado de las carreteras.
Asimismo, poco antes de las 10.00 horas el servicio de emergencias 112 recibió una alerta indicando que una mujer embarazada con dolores de parto se encontraba en un vehículo atrapada por el mal estado de las carreteras por el temporal en la incorporación de la AP-9 hacia la AG-56 en la localidad coruñesa de Milladoiro, en el municipio de Ames, por lo que la Guardia Civil se hizo cargo de la situación.
PROBLEMAS EN LUGO
Lugo ha sido otra de las ciudades más afectadas por la nieve. La nieve, pero sobre todo las placas de hielo que se formaron como consecuencia de las bajas temperaturas, colapsaron a primera hora los accesos y el casco urbano. Muchos coches se quedaron atrapados en las calles con pendiente y se produjeron múltiples accidentes, salidas de vía y colisiones por alcance, aunque afortunadamente sin consecuencias graves para los conductores y ocupantes de los vehículos.
Muchas personas no pudieron llegar esta mañana a su trabajo, porque se quedaron atrapadas en las entradas a la ciudad. De hecho, la Policía Local confirmó que la situación fue especialmente complicada en la Avenida da Coruña, en la de Alfonso X o en la Volta da Viña, así como en otros accesos al casco urbano desde la carretera Nacional VI o la Autovía del Noroeste (A-6).
Con respecto a los transportes públicos, a primera hora de la mañana sólo consiguió llegar a la Estación de Autobuses un autocar procedente de A Coruña. Algo más tarde, con una hora de retraso, entró otro que venía de Monforte de Lemos. También se esperaba la llegada de otros que cubrían las líneas entre Lugo y A Mariña, concretamente entre Viveiro y Ribadeo.
De la estación tampoco partió ningún autobús y los servicios de largo recorrido quedaron muy limitados. Con respecto al reparto postal, no hubo mayores problemas en Lugo capital y, a medida que fue avanzando el día, también se fue normalizando la situación en la provincia, aunque los carteros no pudieron acceder a algunas zonas.
MEDIOS AUTONÓMICOS
El Gobierno gallego movilizó desde la madrugada un total de 32 máquinas
quitanieves y repartidoras de sal para hacer frente a la nieve y el
hielo, que marcaron la jornada. Así, fueron repartidas 1.200 toneladas
de sal para atajar las heladas por los 5.500 kilómetros de carretera
pertenecientes a la red autonómica.
A modo de balance, y hablando de vías autonómicas, el presidente de la
Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aludió a una "situación difícil pero
controlada", que aspira a que mejore en las próximas horas, pues se
prevé que disminuyan las dificultades y se restablezca el tráfico en
todas las carreteras. En este objetivo incidirán las predicciones
meteorológicas, si se cumplen, y es que la alerta naranja pasará a
amarilla en las próximas horas. No obstante, Feijóo hizo una llamada a
"extremar a precaución" en el interior de Galicia por hielo. También
aconseja evitar desplazamientos en estas zonas, para eludir posibles
incidencias.
COLABORACIÓN CON SANTIAGO
Feijóo explicó también que la Consellería de Medio Ambiente ofreció
medios autonómicos al Concello de Santiago. En concreto, se destinaron
tres máquinas. Ni el presidente autonómico ni el conselleiro de Medio
Ambiente se pronunciaron sobre la situación generada en Santiago de
Compostela. Únicamente constataron que el alcalde, Xosé A. Sánchez
Bugallo, "dixo si" a la oferta de ayuda que hizo la Xunta para atajar
la situación. El presidente sí manifestó que "me gustaría que non
houbera ocurrido" la paralización en la ciudad a causa de la nieve y el
hielo, si bien matizó que en ocasiones es "difícil evitar" este tipo de
circunstancias.
El presidente de la Xunta recordó que Protección Civil dio aviso a las
13,00 horas del pasado 6 de enero de la alerta naranja en los
municipios afectados, para que adoptasen las precauciones necesarias
por el temporal de frío polar.