El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, utilizó hoy su
rechazo a la segregación por idioma en las aulas para reivindicar la
"vuelta a la Ley de Normalización Lingüística y al equilibrio" entre
las dos lenguas oficiales de Galicia, después de que "decisiones del
bipartito" se situasen "fuera" de este marco normativo.
En este punto, recordó "una experiencia piloto" puesta en marcha
por el anterior Ejecutivo autonómico, en virtud de la cual 2.500
niños estudian "únicamente" en gallego. "Yo voy a volver al
equilibrio", enfatizó, para incidir en que el nuevo decreto para la
enseñanza es "muy respetuoso" con las dos lenguas oficiales y, a la
vez, facilita el aprendizaje de una lengua extranjera con
independencia de "la capacidad adquisitiva" de los padres.
De hecho, en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta,
el máximo mandatario gallego criticó que "algunos muy nacionalistas
llevan a sus hijos al aeropuerto" para que aprendan idiomas en
procesos de inmersión en países extranjeros y, frente a esto, abogó
por que los niños finalicen la enseñanza obligatoria "dominando" las
dos lenguas de Galicia y "hablando con soltura" una tercera.
"Quiero que un niño gallego tenga las mismas competencias
ling~ísticas que uno alemán, francés o noruego", proclamó, tras
evidenciar que la "mayoría" de los europeos adquieren este
"pluriling~ismo" en su etapa escolar. Debido a este "objetivo",
convino que muchas personas "con sentido común" están "mirando con
interés" el borrador de decreto, puesto que garantiza la "calidad" de
la enseñanza pública.
RECHAZO SOCIAL
Preguntado por el rechazo explicitado desde colectivos de padres,
de docentes, fuerzas políticas y diversas entidades culturales,
Feijóo entendió que "nadie" puede estar o no de acuerdo "antes de
analizar las bases".
Sobre el caso concreto del Consello da Cultura Gallega (CCG), negó
que exista oposición al decreto después de haber cenado "ayer" con
sus responsables. De cualquier modo, preguntado por la calificación
de "trapallada", utilizada por su portavoz en materia de Lengua, el
presidente de la Xunta zanjó la cuestión al reprobar esta
denominación por parte de "un organismo consultivo" del Gobierno
gallego.