El secretario xeral de Política Lingüística, Anxo Lourenzo, señaló que la Xunta no renunciará a ninguno de los aspectos básicos del decreto de gallego porque entiende que está dirigido a una "maioría silenciosa" en Galicia y que a pesar del fuerte rechazo social, dichas bases no se cambiarán para llegar a un consenso con los sectores "máis extremistas" de la sociedad.
En declaraciones a la Cadena Ser, Lorenzo defendió como "irrenunciables" las bases documento, argumentando que se asienta en unos principios muy básicos y que renunciar a ellos es "difícil ou imposible".
Manifestó que "queremos establecer unha ensinanza plurilingüe", así como "promocionar o galego, a lingua que estatutariamente debemos promocionar", además de incorporar la opinión de las familias, "unha reivindicación establecida na consulta que fixemos no mes de xuño", dijo.
A todo ello añadió "unha ensinanza progresiva en inglés", con una competencia plena y efectiva en lengua extranjera, "algo ao que a sociedade galega non pode renunciar", aseguró.
Planteó así mismo que se trata de un decreto "que facemos pensando na maoría da sociedade galega" y no para asociaciones "extremistas" ni organizaciones sectoriales que aunque pueden tener sus aspiraciones no tienen por qué coincidir con las de la mayoría de la sociedad.
Reiteró que esa "maioría silenciosa" a la que va dirigido el decreto, vive "con normalidade" la cuestión del debate lingüístico, y que quiere "aparcar dunha vez" la discusión sobre el gallego y el castellano, ya que "estamos pondo en práctica o que di a Lei de Normalización", refirió.
Sobre las críticas, el responsable de la política lingüística de la Xunta indicó que no le sorprenden. Argumentó que el decreto sorprendió a una parte de la sociedad gallega por las novedades que se introducen en él, pero, por otra parte, afirmó que hay una parte de la ciudadanía que "está xa predisposta" a desconfiar y ponerse en contra "de calquera cousa que faga este Goberno, por iso non son sorprendentes as reaccións", argumentó.
HUELGA "PREVENTIVA"
Por otra parte, en relación con la protesta anunciada para el próximo 21 de enero contra el nuevo decreto de gallego en las aulas, Anxo Lourenzo dijo que se trata "dunha folga preventiva, como tantas manifestacións que se fixeron no 2009".
Además, reconoció que impartir un tercio de las clases en gallego no será fácil y que lo que se hará con las bases del decreto es establecer ese objetivo, partiendo de la idea de que si no es posible impartir un tercio de las clases en inglés en dos o tres cursos se harán "todos os esforzos" para que en el menor tiempo posible se puede llegar a ese objetivo. Mientras no sea así, adelantó que esas horas se impartirán en gallego y en castellano de forma "equilibrada", afirmó.
Anzo Lorenzo rechazó igualmente que la aplicación del decreto vaya a suponer un problema organizativo en los colegios, tal y como llegó a señalar el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, del que puso en duda que hubiese leído las 13 horas en las que se recoge el referido borrador del decreto.