Los 315 ayuntamientos de Galicia son, con los extremeños, los que menos recaudan de España en concepto de impuestos y tasas. En una época en la que las arcas municipales sufren con especial virulencia los efectos de la crisis, los concellos gallegos la notan todavía más por la menor presión fiscal que ejercen sobre los ciudadanos -sobre un 35% menos de media-, algo verificable al compararla con otras comunidades españolas.
Resulta evidente que los ciudadanos gallegos no protestarán por los bajos impuestos que les cobran sus respectivos ayuntamientos. Pero lo cierto es que, en comparación con el resto de España, los municipios de la comunidad son bastante benévolos en su actividad recaudatoria. Así lo indica el reciente estudio 'Panorama de la fiscalidad local', elaborado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf). "Resulta especialmente llamativa la baja recaudación por habitante en los municipios de Galicia y Extremadura", señala el informe.
Las cifras no dejan lugar a duda. Galicia dedica el 1,9% de su Producto Interior Bruto (PIB) a hacer frente a los tributos y tasas locales, cuando en otras comunidades -como Murcia o Castilla-La Mancha- supera el 3%. Los municipios gallegos consiguen cada año una media de 345 euros por habitante, frente a los 525 euros de media estatal.
Una buena muestra está en la recaudación del Ibi, que aporta casi un tercio de los ingresos por tasas e impuestos en las arcas municipales de Galicia. Los concellos de la comunidad obtienen una media de 108 euros por habitantes por este concepto, pero autonomías como Baleares o Cataluña ingresan el doble por este tributo y la media estatal es de 165 euros. "Galicia es la que menos recaudación por habitante tiene en este tributo. Las diferencias entre autonomías en lo relativo a la recaudación por habitante de este impuesto son muy elevadas", indica el estudio del Raef.
OTROS PROBLEMAS
A la baja presión fiscal de los concellos gallegos se unen otros problemas todavía más graves que también ponen en serios aprietos las arcas municipales. Uno de ellos afecta especialmente a Galicia y tiene que ver con la crisis demográfica que sufren buena parte de los ayuntamientos del interior. La progresiva despoblación se está traduciendo en un descenso de los ingresos, pese a que los municipios siguen abarcando el mismo volumen de gastos en temas como el alumbrado, el asfaltado de carreteras o la limpieza. Y hay un segundo problema: el frenazo al urbanismo. La recaudación por este concepto supuso en los últimos años el 11,5% de los ingresos financieros de los concellos. Pero eso ha caído en picado.
EFICACIA EN LA GESTIÓN
Los municipios gallegos están entre los que menos recaudan. Pero la otra lectura es que, en contraste, aparecen entre los que mejor gestionan lo ingresado por impuestos. Así lo especifica el informe, en el que se indica que los concellos gallegos "presentan unos valores en la eficacia de la gestión recaudatoria superior a la obtenida para el total de los municipios españoles". En cifras, esa eficacia supera el 90,7% en los ingresos del Ibi, dos puntos más que la media estatal.
345 EUROS POR HABITANTE AL AÑO
En la comunidad gallega, los municipios recaudan una media de 345 euros por habitante cada año, frente a los 525 euros de media en el conjunto de España. La diferencia es todavía mayor si se compara con otras autonomías como Baleares, Cataluña o Murcia, donde se superan los 600 euros por habitante.
El Impuesto de Bienes Inmuebles (Ibi) es el que proporciona más ingresos a las arcas municipales: una media de 108 euros por habitante. A mayor distancia se sitúan otros tributos como el de vehículos de motor, el Iae o el Icio.
Cada gallego paga 117,5 euros en concepto de distintas tasas municipales, como la de la basura. No incluye los precios públicos.