Todo parece indicar que la rotura de la puerta de la oficina que ocupan en la Comandancia de Lugo los agentes comisionados por la titular del Juzgado de Instrucción Número 1, María del Pilar de Lara, para investigar la trama de los burdeles tiene poco o nada que ver con la llamada ‘Operación Carioca’. Fuentes próximas a la citada intervención judicial confirmaron que no desapareció ningún documento del despacho y tampoco hay indicios que permitan vincular este incidente con las pesquisas para desarticular la red de prostíbulos.
De hecho, esos mismos informadores precisaron que lo único seguro es que alguien “le pegó una patada” a la puerta de la oficina, concretamente en la parte inferior de la misma, lo que hizo que se rompiese el marco. Además, ese suceso ocurrió durante un breve espacio de tiempo, cuando los agentes que normalmente trabajan en ese despacho salieron un momento de la Comandancia para hacer unas gestiones.
En cualquier caso, fuentes de la Guardia Civil confirmaron que se ha redactado “un atestado” para informar al juzgado de lo sucedido y se ha abierto una investigación interna para identificar al responsable de ese comportamiento vandálico.
El propio delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, se refería esta mañana a ese suceso y aconsejaba a los medios de comunicación que no le diesen demasiada “trascendencia”, porque “polos indicios que hai, pode que non teña nada que ver co que ten sucedido nese cuartel”, precisó en clara referencia a la detención de un cabo de la Guardia Civil en el transcurso de la ‘Operación Carioca’. Según Louro, lo único “certo” es que “unha oficina que estaba pechada, apareceu aberta”, pero también aclaró que “non faltou ningunha documentación”.