Los dos jóvenes vigueses, uno de ellos menor de edad, vinculados a grupos independentistas, que fueron detenidos en las inmediaciones de la ciudad de Pontevedra portando un artefacto explosivo de fabricación casera en el coche en el que viajaban, tenían intención de atentar contra una importante infraestructura de Pontevedra, según aseguró esta mañana el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez.
Esa hipótesis es con la que trabajan las fuerzas de seguridad, junto con la opción de que buscasen un lugar en el que se fuese a concentrar mucha gente, aunque Fernández Álvarez apeló al secreto de sumario impuesto por la Audiencia Nacional para evitar confirmar si el objetivo era algún punto de las obras del Tren de alta Velocidad.
El subdelegado recordó que los dos jóvenes fueron detenidos en un dispositivo de vigilancia puesto en marcha con motivo de la presidencia española de la UE en previsión de que se puedan producir atentados por esta circunstancias, aunque reconoció que también son motivos de “especial alerta” para las autoridades la celebración del Xacobeo en Galicia y el hecho de que Pontevedra “es una provincia limítrofe con Portugal, donde recientemente tuvieron lugar detenciones de miembros de ETA”.
Delfín Fernández confirmó que los dos jóvenes, que según la investigación estarían vinculados a la organización independentista radical Resistencia Galega, fueron trasladados a Madrid para ser interrogados ante la Audiencia Nacional, que decretó su ingreso en prisión para uno de ellos y el internamiento en un centro de menores cerrado para el otro, acusados de un delito de terrorismo.
Los
magistrados imputan a los dos detenidos los delitos de transporte de artefacto
incendiario en relación con uno de terrorismo, aunque no les acusan de
pertenecer a ninguna organización terrorista.
En su declaración policial,
según han dicho las fuentes consultadas, el joven mayor de edad, Óscar Sánchez
Blanco, manifestó que cuando fueron detenidos se dirigían de Vigo a Pontevedra
con la intención de colocar el artefacto en una subestación eléctrica, y detalló
que él sólo se encargaba del transporte y su compañero era el que iba a colocar
la bomba.